Un total de 192 Estados miembros de la ONU adoptaron hoy el Pacto Mundial para la Migración, una serie de compromisos que por primera vez en la historia reconocen la necesidad de gestionar los flujos transfronterizos de personas.

Aprobado por consenso por la comunidad internacional, con la única excepción de Estados Unidos, el acuerdo de 23 puntos refleja el entendimiento de que la migración transfronteriza es, por su propia naturaleza, un fenómeno inevitable que conviene regular.

El texto representa además el reconocimiento de la comunidad internacional de que la gestión de la migración requiere cooperación, y establece el derecho de todas las personas a la seguridad, la dignidad y la protección sin importar su estatus migratorio.

El pacto, que no es un documento legalmente vinculante sino una serie de compromisos políticos de alto nivel, tiene además la intención de reducir la migración indocumentada al aumentar las vías para que las personas se desplacen entre fronteras de manera regular y ordenada.

El documento es el resultado de seis rondas de negociaciones que se extendieron durante casi dos años en un proceso encabezado tanto por México como por Suiza, representados por los embajadores Juan José Gómez Camacho y Jurg Lauber, respectivamente.

Los compromisos constituyen un intento para contrarrestar una trágica realidad. Tan solo durante el periodo de negociaciones se han registrado dos mil 098 muertes de migrantes, de los cuales 400 fueron menores de edad, además de que innumerables mujeres y niñas han sido víctimas de la trata.

En un mensaje para celebrar la adopción del pacto, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, reconoció el trabajo de ambos diplomáticos, que trabajaron bajo los auspicios del presidente de la Asamblea General, Miroslav Lajcak.

“Este es un día histórico para la ONU, para el multilateralismo y para los millones de migrantes en el mundo cuyo único sueño es mejorar su vida y contribuir con su trabajo a las comunidades que les dan la bienvenida”, expresó Gómez Camacho durante la adopción del documento.

En entrevista con Notimex, Gómez Camacho resaltó que por primera vez en el seno de la ONU se ha logró crear un marco de entendimiento global sobre cómo abordar el fenómeno migratorio en todas sus dimensiones.

“Para efecto de México y de toda la región de América Latina este es un instrumentos central y estratégico porque la mayor parte de la migración, como hemos descubierto a lo largo de los años, ocurre dentro de las propias regiones”, explicó el diplomático.

Entre las metas del pacto destacan tanto medidas para abordar las causas que motivan la migración, así como estrategias contra la trata y el tráfico de personas. Asimismo, el texto llama a evitar la separación de las familias y a usar la detención de migrantes sólo como última opción.

El texto también reconoce el derecho de los migrantes indocumentados o irregulares, de acuerdo con el léxico de la ONU, a tener acceso al debido proceso judicial, así como a recibir salud y educación en los países de destino.

El pacto establece además el compromiso de los Estados a cooperar para salvar vidas de migrantes, y llama a no criminalizar a quienes les ofrezcan apoyo de carácter humanitario. Además, garantiza que los migrantes deportados regresarán a sus países de manera segura.

El pacto “no fomenta la migración, ni tiene el objetivo de detenerla. No es legalmente vinculante. No dicta. No impone. Y respeta completamente la soberanía de los Estados”, indicó Lajcak.

Añadió: “su potencial es enorme. Nos puede guiar desde un modo reactivo a uno proactivo. Nos puede ayudar a extraer los beneficios de la migración y mitigar los riesgos. Puede proporcionar una nueva plataforma para la cooperación”.

Mientras tanto, la representante especial de la ONU para la Migración Internacional, Louise Arbour, precisó en una conferencia de prensa por separado que la implementación del pacto será acompañada por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

La OIM ofrecerá modelos de implementación de propuestas concretas como la portabilidad transfronteriza de los beneficios de la seguridad social de los migrantes.

Además, de acuerdo con Arbour, la adopción del pacto podría generar cambios en las legislaciones internas de países, así como acuerdos regionales para mejorar de manera más efectiva los flujos de personas.

El Pacto Mundial para la Migración será formalmente adoptado por jefes de Estado y de gobierno en una conferencia intergubernamental programada para los días 10 y 11 de diciembre de 2018 en Marrakech, Marruecos.