Con un concurso de balcones floridos, más los aromas mezclados de plantas, flores y gastronomía, dio inicio la edición número 161 de la Feria de las Flores de San Ángel en la delegación Álvaro Obregón, la cual se desarrollará hasta el 21 de julio en cinco sedes simultáneas.

En esta ocasión la exhibición y venta de flores se llevará a cabo en el Parque de la Bombilla, el Museo de El Carmen, el Centro Cultural San Ángel, la Parroquia de San Jacinto y en Plaza Loreto, sedes que estarán acompañadas de ballets folclóricos, exhibición de rebozos, concursos de pintura y exposiciones de velas.

La jefa delegacional María Antonieta Hidalgo Torres recordó que se trata de una de las celebraciones más antiguas de la Ciudad de México, y una de las tradiciones más arraigadas en Álvaro Obregón, que cada año es disfrutada por miles de vecinos, así como de turistas nacionales y extranjeros.

Las actividades también comprenderán la procesión de una comparsa, siembra de dalias, presentación de compañías de danza, concurso de bicicletas y triciclos decorados con flores, conferencias y exposiciones de flores, además de los antojitos típicos del lugar.

Además contará con conciertos musicales de Los Hijos de la Matraca y Spirit Band Old Days, así como obras de teatro, estudiantinas, danzoneras, duetos, danza cubana, ballet clásico, marimbas, bandas de música y danza árabe y la presentación especial de la Escuela de Ballet Folclórico de Amalia Hernández y la Escuela de Danza Folclórica del Instituto Nacional de Bellas Artes.

En 1987 el Instituto Nacional de Antropología e Historia decretó a San Ángel como Zona de Monumentos Históricos; en 2010 fue declarado Patrimonio Tangible e Intangible de la Ciudad de México; y en 2013 la Feria de las Flores fue nombrada Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México.

La celebración de la feria comenzó en 1857, cuando el presidente de la República Mexicana, Ignacio Comonfort, expidió un decreto para autorizar una feria anual en la Villa de San Ángel, a fin de formalizar una tradición que comenzaron los Frailes Carmelitas Descalzos a principios del siglo XVII en Tenanitla, nombre náhuatl del barrio, que significa “bajo el volcán” o “en el muro de piedra”.

En 1597 los Frailes Carmelitas fertilizaron e irrigaron las tierras de la zona con aguas del Río de la Magdalena para crear huertos y jardines, para dar paso a un lugar lleno de cultivos de flores y frutos que cada julio lucían durante los festejos de la Virgen del Carmen.

Además,la celebración mantiene un origen prehispánico relacionado con el culto a Xiuhtecuhtli, Señor de las Flores, a quien los habitantes de Tenanitla ofrendaban para agradecer la protección a sus cosechas.