La exposición “El triángulo de las luciérnagas” integrada por 73 fotografías del artista visual mexicano Aarón Cadena será inaugurada este 14 de julio en la Galería José María Velasco, se informó en conferencia de prensa.

Cadena explicó que aunque socialmente se tiene en mal concepto el uso de algunas sustancias psicoadictivas, como la mariguana, el peyote mexicano y la ayahuasca, él ha recorrido comunidades de Brasil y Uruguay donde el consumo obedece a una serie de rituales que tienen entre otros beneficios motivar la socialización entre las personas.

La exposición recoge tres momentos clave en el estudio del artista: seguimiento a los peregrinos postmodernos a la caza del peyote mexicano, la ayahuasca como elemento sacramental dentro de agrupaciones religiosas brasileñas, y registro de la vida cotidiana de consumidores, tras la legalización del uso de la marihuana recreativa y controlada.

El proyecto fotográfico documental de Cadena se aproxima al fenómeno del consumo de las sustancias psicoactivas desde una perspectiva no estigmatizadora y contemporánea, a partir del registro de esos tres casos específicos en Latinoamérica. En Uruguay, analizó la estrategia de superar los posibles problemas sociales que esas sustancias pueden generar.

Durante la presentación, recordó que a partir de una beca que obtuvo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), pudo viajar durante cuatro meses a Brasil, aunque por su interés fotográfico permaneció en esa nación dos años; mientras entre los brasileños estudió las costumbres ancestrales, en Uruguay se acercó a la modernidad de ese tema.

Descubrió que la idea de que el uso de psicotrópicos como los tres mencionados motiva al consumidor a aislarse y tener conductas agresivas, en esas naciones genera una sana convivencia apegada a las tradiciones y cosmovisión ancestrales. “Yo consumí ayahuasca de Brasil, varias veces, es una sustancia fuerte... creó que no lo volvería a hacer”, dijo.

Con las 73 imágenes, entre fotografías individuales, dípticos, trípticos, y cradrípticos, quiere invitar a reflexionar y a cambiar la idea sobre el uso de peyote, ayahuasca y mariguana como sustancias psicoadictivas usadas en ceremonias rituales con un sentido místico, aunque esa práctica siempre ha sido entendida y aceptada por todas las sociedades del mundo, no así el uso con otros fines.