Resultado de una investigación sobre el desgaste, la precariedad y el cansancio, “Nada siempre, todo nunca” es una obra de teatro escrita y dirigida por Mariana Gándara, la cual hace varios intentos para pausar las manecillas del reloj.

Esta puesta escénica, presentada por primera vez en abril de 2017 en Bogotá, Colombia, comienza de manera interactiva en el vestíbulo del teatro El Galeón, donde el público es incitado a participar de forma activa por una pared que habla.

Conforme avanza la obra, la participación del público aumenta con el apoyo de un cuadernillo de ejercicios que permite la interacción y la experiencia, sobrepasando los límites teatrales.

“Estamos habitando una sociedad en donde el tiempo dejó de pertenecernos y todos sentimos, todo el tiempo, que estamos corriendo, de un lado a otro mientras se nos va la vida. Pensamos eso desde la idea de la colectividad que nos permite el teatro, es una obra que trabaja con el convivio”, explicó Gándara, becaria del Fonca, a través de un boletín de prensa.

En lo estético, la puesta gira en torno a la precariedad de elementos, basando parte de su discurso en la iluminación y el vestuario, además de poner especial atención en lo corpóreo, ya que ésta tiene como punto de partida el cansancio y el desgaste físico de siete mujeres, quienes hacen lo imposible para contrarrestar la presión de una sociedad.

El tiempo es el eje temático, a partir del cual se hilvanan una serie de acciones, reflexiones e imágenes, para construir escenas y permitir al público ir alimentando gran parte de la puesta.

"Nada siempre, todo nunca" ofrecerá temporada del 16 de julio al 18 de septiembre, los lunes y martes, a las 20:00, en el Teatro El Galeón del Centro Cultural del Bosque.