El realismo pictórico de la obra del pintor de nacionalidad española, Santiago Carbonell, se presenta a partir de hoy en la Sala Principal del Centro de las Artes regiomontano, en la exposición “Retorno a lo primordial”.

Bajo el auspicio del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (Conarte), la muestra reúne una selección de 23 obras representativas de los últimos 15 años de la trayectoria del artista nacido en Ecuador y radicado en México.

Todos los óleos, tienen énfasis en la producción reciente e incluye dos piezas realizadas específicamente para la exposición, señaló el presidente del Conarte, Ricardo Marcos González.

En los óleos sobre tela de gran formato, el artista plasma a mujeres, paisajes, personajes y escenas con un toque etéreo y mostrando la destreza y dominio de la técnica que se han convertido en su característica principal, dijo.

“A través del Centro de las Artes hemos cultivado la exploración del trabajo de artistas nacionales e internacionales en dos líneas: por un lado, lo histórico con los grandes maestros, como recientemente con José Clemente Orozco”, mencionó.

Por otro, agregó, “con los vaivenes de la actualidad como es el caso de Carbonell, una de las cartas importantes del siglo XXI y quien celebra 40 años de carrera”.

“Esta es una propuesta que nos da la oportunidad de encontrarnos con un hiperrealismo muy particular con sus guiños al pasado y una lucidez y claridad en cada una de las obras”, destacó el presidente de Conarte.

“Retorno a lo primordial”, expuso, “permite apreciar a Carbonell como un artista maduro y en plenitud productiva, su amplio conocimiento sobre la historia del arte, la pintura y técnicas, le permiten desarrollar un lenguaje prístino que despierta la imaginación del espectador a la vez que lo sumerge en un asombro estético”.

Su obra se caracteriza por el uso constante del cuerpo humano como un referente obligado en la historia del arte y que provoca que el espectador realice un ejercicio de memoria basado en sus experiencias.

Al respecto, el maestro Carbonell destacó su espíritu viajero, “siempre tengo una maleta lista para recorrer y vivir, quien quiere narrar algo en su vida debe estar lleno de experiencias y eso es esta exposición.

“Es una invitación a volver al seno materno, con respecto a la pintura, volver a la cueva, la catedral gótica, los talleres del renacimiento, la academia francesa”, dijo.

Al mismo tiempo, abundó el artista plástico, “es dar saltos a los hitos del arte, sí me considero purista desde el sentido que mis pinturas no tienen artificio, sólo necesito colores y un soporte, no parece, pero es muy simple mi pintura”.

La exposición organizada por el Conarte, a través del Centro de las Artes, tiene además el apoyo de la Secretaría de Cultura federal; las obras pertenecen a la colección particular de Santiago Carbonell, quien es un pintor realista de nacionalidad española, pero nacido en 1960 en Quito, Ecuador.

Después de vivir en Ecuador, España y Estados Unidos emigra a México en 1986 donde reside actualmente en la ciudad de Querétaro, es considerado uno de los maestros del realismo en México y uno de los mayores representantes de ese género en Latinoamérica.

Su férrea disciplina, tenaz estudio y refinado talento autodidacta, lo ha llevado a recorrer el mundo con su muy personal percepción de la pintura.

Su formación artística se da en Barcelona donde fue parte de un grupo de jóvenes influidos por el informalismo, sobre todo por la obra de Antoni Tápies, luego su permanente exploración lo llevó por diversos caminos dentro de la práctica pictórica.

Sin embargo, es el realismo el que lo capturó y lo volvió para siempre su cómplice; desde 1981 ha participado en exposiciones individuales y colectivas como escultor y como pintor; su obra ha sido exhibida en Quito, Buenos Aires, Bruselas, Nueva York, Houston, Ciudad de México, entre muchas otras ciudades.

En 2014 abrió sus puertas el Museo Fundación Santiago Carbonell en la ciudad de Querétaro, cuyo fin principal del artista es el de retribuir a esa ciudad todo lo que le ha brindado y que le ha permitido realizar la mayor parte de su obra.