El linfedema es la acumulación de líquido linfático en los tejidos adiposos justamente debajo de la piel, provocado por la extirpación de los ganglios linfáticos y/o radioterapia como parte del tratamiento del cáncer, principalmente del de mama.

Es una secuela que recibe poca atención, pero al presentarse, incluso años después del tratamiento oncológico, puede causar molestia y dolor. Ocurre cuando los vasos linfáticos no son capaces de drenar de manera adecuada el líquido linfático, generalmente de un brazo o de una pierna.

El líquido linfático es transparente, contiene glóbulos blancos y forma parte del sistema inmunitario del cuerpo; se acumula cuando los ganglios linfáticos han sido retirados del cuerpo debido a la presencia o sospecha de células cancerígenas en ellos.

Es posible que el linfedema no aparezca de manera inmediata al tratamiento oncológico. Una vez que aparece no tiene cura, pero con el tratamiento adecuado puede mejorar y mantenerse; los cuidados previos pueden reducir el riesgo de su aparición.

Sensación de pesadez o rigidez, dolor o molestia y cambios en el tamaño de los brazos o las piernas, son los primeros síntomas y signos de esta acumulación de líquido linfático.

La organización civil Salvati y la iniciativa Pintadita a tu Salud, indicaron que una vez que aparece no tiene cura, pero con el tratamiento adecuado puede mejorar y mantenerse, como lo es el uso de mangas o prendas de compresión.

Dichas organizaciones recomendaron no exponerse al calor o al frio extremos, no cargar más de 5 kilos con el brazo afectado, no recibir masajes, dar muestra de sangre o tomarse la presión, para prevenir el linfedema.

Usar la prenda de compresión siempre que se hace ejercicio, si se va a viajar o si se realizan actividades pesadas, además de tener cuidado en miembros superiores al exprimir, cocinar, meter las manos al horno o planchar con vapor.

No estar de pie por tiempo prolongado, no cargar peso constante estando parado o mantener las piernas abajo sin moverlas, son otros de los consejos para prevenir o reducir las molestias de este efecto secundario en algunos cánceres.