Mientras se definen los detalles de producción y venta de marihuana en Canadá, cuyo uso recreativo será legal a partir del 17 de octubre próximo, el Ministerio de Salud sigue su campaña de prevención advirtiendo de los efectos en el cerebro relacionados con el consumo y abuso de esta hierba.

El presidente de la Sociedad de Esquizofrenia de Canadá, Chris Summerville, alertó sobre la relación del cannabis y los desórdenes psicóticos como la esquizofrenia porque el ingrediente psicoactivo del cannabis, el THC, es mucho más potente ahora de lo que era hace décadas.

En 1970 el tetrahidrocannabinol (THC) sólo ocupaba el 1.5 por ciento y ahora ocupa el 28 por ciento.

La gran preocupación sigue siendo el acceso legal que tendrán los jóvenes canadienses mayores de 18 años de edad, la edad fijada por el gobierno federal y aprobada por el Parlamento, aunque cada provincia en su regulación podrá aumentar esta edad mínima.

El Consorcio Canadiense para la Temprana Intervención en Psicosis indicó que las personas que consumen cannabis en la juventud pueden desarrollar esquizofrenia seis años antes que otras personas.

El Ministerio de Salud ha instruido que el empaque en el que se venderá la marihuana alerte al consumidor sobre los posibles riesgos relacionados con la psicosis y la esquizofrenia, así como evitar su consumo durante el embarazo, al manejar un auto o utilizar maquinaria.

Otro factor de riesgo resaltado por los profesionales de la salud es la dependencia que genera este consumo cuando la persona busca consumirla frecuentemente para sentirse bien.

La canadiense Vanessa Markov, ahora de 33 años, recuerda que comenzó a fumar marihuana a los 15 años en la secundaria ocasionalmente, pero que para el término de este grado escolar la fumaba diariamente.

Lo que parecía un consumo dependiente pero sin muchos efectos en su vida cotidiana comenzó a sus 20 con ataques de pánico y alta ansiedad. Al buscar ayuda médica para sus problemas de depresión el doctor le sugirió dejar de fumar la hierba, lo que logró apenas hace tres años.

“La marihuana te puede ayudar a sentirte bien por un corto periodo de tiempo, pero después se vuelve un impedimento para tener una vida normal”, comentó la joven a la cadena CBC.

Los especialistas médicos aseguran que el consumo excesivo de cannabis afecta sobre todo la corteza frontal del cerebro que es responsable para la toma de decisiones y juicios. Se sabe que el cerebro del ser humano se sigue desarrollando hasta los 25 años.

“Cuando un adulto consume y luego deja de consumir marihuana su cerebro regresa a un estado normal, pero esto no ocurre en los jóvenes, cuyo cerebro aún se está desarrollando, por lo que la edad de consumir esta hierba es crucial”, afirmó la doctora Romina Mizrahi, del Centro de Adicciones y Salud Mental de Toronto.

Con el tiempo encima de una legislación que comienza a operar el 17 de octubre, las autoridades canadienses están definiendo la forma de controlar y penalizar a los automovilistas que manejen bajo los influjos de la marihuana, porque esa condición reduce la habilidad para conducir.

Otro de los efectos negativos alertados por los médicos son que el cannabis puede agravar el asma, incrementar el padecimiento de tos, dificultad para respirar y la bronquitis.