Los ministros de Interior de la Unión Europea (UE) buscan precisar su proyecto de crear plataformas para el desembarco de migrantes clandestinos rescatados en alta mar, durante una reunión informal que celebran hoy en la ciudad austríaca de Innsbruck.

La idea fue acordada por los jefes de Estado y de gobierno de los Ventiocho países hace dos semanas, pero los detalles quedan por definir, entre ellos en qué naciones se instalarán dichas plataformas.

Hasta ahora, ningún país se ha pronunciado por asumir la responsabilidad, aunque Francias y los socios del este han subrayado que ésta debería recaer sobre los países en la línea de llegada, o sea Italia, Grecia y España.

En su cumbre de finales de junio, los líderes de la UE aceptaron “explorar las posibilidades” de instalar las plataformas fuera del territorio europeo.

Sin embargo, varias naciones del norte de África, como Túnez y Marruecos, que podrían ser propuestas para ese fin, ya rechazaron la idea.

Más consenso reune el plan de intensificar la cooperación con los países de origen y de tránsito de los migrantes clandestinos, también acogida en la última cumbre europea.

El ministro francés del Interior, Gérard Collomb, resaltó que gracias al acuerdo firmado con Turquía en el auge de la crisis de refugiados, la UE logró disminuir en 81 por ciento los flujos clandestinos en la ruta que conecta el país a las islas griegas y a Europa central.

“Es con acuerdos con los países de origen y tránsito que Europa podrá resolver su problema migratorio”, defendió.