“Nemian 25 años: El camino de la vida” es el título del programa con el que la compañía de danza dirigida por la bailarina y coreógrafa Isabel Beteta celebrará el martes 17 de julio sus 25 años en los escenarios.

Para la función de gala prevista para las 20:00 horas en la sala principal del recinto, Nemian preparó un programa conformado por una obra de repertorio: “A la sombra del alba”, de la autoría de Javier Amado, y dos estrenos: “Llenar el vacío” y “Kafkiano”, de Isabel Beteta y Rosario Verea, respectivamente.

Con la presentación previa de dos fragmentos pertenecientes a las obras mencionadas, Isabel Beteta abrió la conferencia de prensa para hablar de "Llenar el vacío", trabajo con el que cuestiona principalmente la realidad actual, “una donde existe de todo pero las personas sienten un vacío en sus vidas”.

La puesta en escena, que se presentará por primera vez en Bellas Artes, aborda la manera de cómo llenar ese vacío corporal que se llega a sentir, el mismo que se produce antes de subir al escenario y que da cuenta de vivencias propias llevadas a la obra.

“Toda la vida acabé haciendo lo que nunca iba a hacer, nunca iba a hacer una obra para mí misma, nunca iba a tener una compañía o hacer coreografía para otros y total, acabe haciéndolo”, expresó con humor la fundadora de Nemian.

En la segunda parte Rosario Verea presentará "Kafkiano", obra que inicia con la premisa de fusionar dos cuerpos de proporciones distintas y reflejar visualmente a un insecto de dos cabezas. Un trabajo que le permite moverse de una manera distinta a lo que ha hecho hasta ahora.

La bailarina y cofundadora de la compañía resaltó el profesionalismo y flexibilidad de Isabel Beteta, virtudes que la han llevado a dirigir de manera excepcional a su equipo de trabajo y brindar oportunidades a nuevos talentos, siempre bajo el sello de la evolución y la apertura a nuevos elementos dancísticos.

Para la tercera parte del programa Javier Amado presentará "A la sombra del alba", obra basada en el escrito de Francisco García Lorca y recae en la figura de Bernarda Alba, madre del personaje.

La idea básica es mostrar la parte femenina de un hombre, que los bailarines pudieran recrear partes incluidas en la obras como la represión, la lujuria y la transgresión.

"Es una versión sui generis porque utiliza como base la danza contemporánea con elementos de de la danza flamenca. Casi todos mis obras están compuestas con personajes femeninos, porque para mí la figura femenina es muy fuerte, porque de las mujeres parte todo", agregó.

Amado también se refirió a Nemian, a la que reconoció como una compañía donde todos los integrantes avanzan profesionalmente gracias al núcleo constante que los impulsa a probar distintas ramas de la danza, pero que también los cobija de manera sin igual.

Durante el mensaje a medios tres bailarines más hablaron de su experiencia en Nemian. Erick Miranda, el más joven y de reciente ingreso, expresó que la experiencia y profesionalismo de sus compañeros en la compañía lo han ayudado a desarrollar su talento, ya que con ellos fue que pisó por primera vez un escenario.

En contraparte Eustorgio Guzmán y María de Jesús, “Chuy”, han trabajado 12 años en Nemian, casi la mitad de la existencia de la compañía. Aunque ambos fueron invitados a integrarse, llevan carreras profesionales diferentes.

Los bailarines coincidieron en el desarrollo y evolución escénica que han alcanzado con el grupo y resaltaron los dotes artísticos que sus maestros muestran en cada una de las obras que montan.

Nemian, la compañía que encabeza Isabel Beteta, nació hace 25 años con la idea de hacer una obra con el mismo nombre. Para montarla primero consultaron a una de las mancias más profundas: el Tarot.

“El Diablo”, “La Muerte” y “El Colgado” determinaron el rumbo de la compañía, que contaba con solo tres miembros: Rosario Verea (La Muerte), Isabel Beteta (El Diablo) y Narciso Sánchez (El Colgado).

Gracias a la dirección de Bruno Bert, el inexperto intento escénico de tres bailarines profesionales tuvo un sentido dramatúrgico. En un inicio, los integrantes de Nemian sólo buscaban crecer profesionalmente, razón por la que invitaban a diferentes coreógrafos a que les montaran pero poco a poco fueron desarrollando un lenguaje propio y de mucha honestidad, lo que hoy les permite tener una propuesta más auténtica y los aleja de caer en modas.

Desde su fundación, en 1993, se ha caracterizado por llevar al escenario las experiencias de vida de sus integrantes, siempre preocupados por la investigación de nuevos lenguajes dancísticos y explorando propuestas visuales estéticas pero con un discurso humano y profundo que entablan un diálogo y establecen un puente con un rango amplio de espectadores.

Isabel Beteta es egresada de la Universidad Rice, de Houston, Texas, donde estudió las licenciaturas en Historia del arte, Literatura francesa y Artes plásticas.

Inició su formación como bailarina clásica bajo la tutela de Margarita Contreras. Más tarde incursionó en el mundo de la danza profesional en el Taller Coreográfico de la UNAM y posteriormente en Danza Libre de la UNAM, dirigida por Cristina Gallegos

En 1982 viajó a Nueva York, donde estudió las técnicas Horton en la Joyce Trisler Dance Company, Pilates con Carola Trier y Clásico con Zinna Rommet. Formó parte de agrupaciones importantes como Metrópolis y Contempodanza.

También ha colaborado como bailarina invitada en Íntegro, grupo peruano dirigido por Óscar Naters; Retazos de Cuba, dirigida por Isabel Bustos, así como en Danza Universitaria de Raquel Vázquez, entre otras.