El número de casos de influenza se mantiene dentro de los parámetros esperados en la temporada de junio a septiembre, pero es preciso fortalecer las medidas de higiene personal para prevenir esta enfermedad, aseveró la titular de la Secretaría estatal de Salud, Alejandra Aguirre Crespo.

En conferencia de prensa, precisó que hasta la semana epidemiológica 27 suman 23 casos de influenza confirmados en Quintana Roo y que la Secretaría de Salud cuenta con personal y medicamentos para atender a las personas que lo requiera a fin de cuidar y proteger la salud contra la influenza y otras enfermedades respiratorias.

Además, indicó que para reducir los riesgos de contraer la enfermedad, es necesario también mantener la calma, continuar con las medidas de prevención como el lavado de manos con agua y jabón de manera continua o uso del alcohol gel, la limpieza de superficies expuestas, computadoras, picaportes de las puertas y de hidratarse de manera continua.

La funcionaria detalló que la influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa, por lo que pidió acudir de manera inmediata al centro de salud en caso de presentar signos y síntomas como fiebre con escalofríos superior a 38 grados, tos seca, dolor de garganta, dolor de cabeza intenso y dificultad para respirar.

También recomendó a las personas diagnosticadas con el padecimiento a no acudir a los centros de trabajo, escuela o lugares de gran concentración y cuando estornuden cubrirse con la parte anterior del codo, no saludar con la mano o con beso, y lavarse las manos continuamente.

Así mismo destacó que en estrecha coordinación con organismos como los Institutos Mexicanos del Seguro Social (IMSS), de e Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), las Secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y Marina (Semar) y clínicas particulares, con quienes se fortaleció el diagnóstico oportuno de esta enfermedad.

Añadió que es importante que vayan al médico a vacunarse los menores de 5 años de edad, adultos mayores de 60 años y más, mujeres embarazadas, personas con obesidad, diabéticos, hipertensos, personas con anemia, con asma no controlada, artritis, problemas cardiacos, renales, enfermedades pulmonares, enfermedades pulmonares crónicas, VIH y otros tipos de inmunosupresión.