En el marco del Día Mundial de la Población (11 de julio), el jefe del servicio de Urgencias del Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Ramón Iván de Dios Pérez, recomendó adquirir hábitos sanos.

El especialista del Seguro Social, indicó que los malos hábitos alimenticios y la falta de ejercicio, son parte de los retos que se deben superar entre la gente joven para tener una mejor calidad de vida.

Dijo que las enfermedades crónico-degenerativas como diabetes mellitus e hipertensión arterial, afectan cada vez a más personas jóvenes, incluso niños y adolescentes que no realizan actividad física y no incluyen en su dieta verduras, frutas y agua natural.

Celebró que mediante los avances tecnológicos y científicos la esperanza de vida del mexicano promedio se haya extendido a 75 años, pero al menos uno de cada cuatro adultos mayores presenta o presentará alguna enfermedad crónico-degenerativa o pulmonar porque fumó en alguna etapa de su vida.

Consideró urgente empezar a cuidar algunos aspectos para que, llegado el momento, a la edad adulta, estemos más sanos y en mejores condiciones físicas y mentales.

“En México, como población general tenemos acceso a comidas instantáneas que se preparan en pocos minutos dentro de un microondas, o a botanas poco nutritivas que nos venden en la calle, en las tiendas; esto no es benéfico para la salud”, destacó.

Citó como ejemplo los productos hechos a base de azúcares y harinas refinadas, decorados con colorantes artificiales, saborizados y conservados con sustancias químicas que pudieran desencadenar cáncer a mediano o largo plazo.

Añadió que lo mejor es consumir alimentos lo más naturales posibles, haciendo un buen balance entre las proteínas de origen animal, vegetal, vitaminas y minerales necesarios para un buen desarrollo.

“En las Unidades de Medicina Familiar (UMF) nos pueden dar más información sobre este tema, mediante la imagen del Plato del Buen Comer”, mencionó el especialista.

Agregó que también existe el Vaso del Buen Beber, una guía en salud sobre las mejores maneras de mantenerse hidratado y evitar el desarrollo de la obesidad, bebiendo al menos dos litros de agua simple y sólo unos vasos de jugo.

“Hacer un consumo menor de bebidas carbonatadas o refrescos ayuda a las familias a reducir su consumo azúcares nocivas y mantener la salud”, aseguró.