La reanudación de la ofensiva militar de parte de fuerzas sirias apoyadas por el ejército de Rusia contra rebeldes asentados en el suroeste de Siria, que ya ha obligado al desplazamiento de 325 mil personas, pone en peligro la vida de 750 mil individuos, alertó este hoy la ONU.

En un comunicado emitido por su oficina, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, se dijo “profundamente preocupado por la reanudación de la ofensiva militar en el suroeste de Siria y por su continuo impacto devastador en los civiles”.

De acuerdo con la ONU, 750 mil vidas están en peligro y hasta 325 mil personas han sido ya desplazadas por la ofensiva, explicó el comunicado. Por ello, Guterres hizo una vez más un llamado para la suspensión inmediata de las hostilidades y la reanudación de las negociaciones.

El titular de la ONU instó además a todas las partes a tomar las medidas necesarias para salvaguardar vidas civiles, permitir la libertad de movimiento y proteger la infraestructura civil, incluidas las instalaciones médicas y educativas, en todo momento.

La ONU recordó que estas medidas están en sintonía con el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos.

El secretario general reiteró además su llamado para que las partes en conflicto permitan a la ONU realizar entregas humanitarias transfronterizas en beneficio de las personas necesitadas en Siria.

De acuerdo con grupos civiles, la ofensiva sirio-rusa en la ciudad de Daraa, en control de grupos rebeldes, ya ha causado la muerte de entre 150 y 200 civiles, incluidos al menos una docena de niños y de hasta 24 mujeres.