Ofensivas militares desplazan 270 mil personas en el sur de Siria: ONU

La violencia desatada por las ofensivas militares en el sur de Siria han provocado desde el 18 de junio pasado el desplazamiento forzado de unas 270 mil personas, reveló el coordinador de Naciones...

La violencia desatada por las ofensivas militares en el sur de Siria han provocado desde el 18 de junio pasado el desplazamiento forzado de unas 270 mil personas, reveló el coordinador de Naciones Unidas para la ayuda humanitaria en Jordania, Anders Pedersen.

En un comunicado, Pedersen expuso que casi la mitad de las personas desplazadas por los combates recientes en el sur de Siria, son menores de edad, por lo que expresó que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) "está profundamente alarmada”.

“La violencia en el sur de Siria está obligando a las familias a huir de sus hogares y ha causado muertes y daños a la población y a la infraestructura civil. Este es el mayor desplazamiento de población en el sur de Siria desde el comienzo de la crisis”, de acuerdo con Pedersen.

El funcionario de la ONU explicó que las necesidades inmediatas de los sirios desplazados cerca de la frontera con Jordania incluyen refugio, agua, comida, cuidado médico y saneamiento. Los niños, por su parte, corren un riesgo particular de sufrir deshidratación y diarrea.

Desde que en 2011 comenzó la guerra en Siria, tanto Jordania como Turquía y Líbano han acogido a la mayor parte de los refugiados de ese país. Altos funcionarios de la ONU han expresado de manera reiterada su agradecimiento a la buena voluntad de esas naciones.

Pedersen indicó que la ONU y sus socios en el terreno han entregado asistencia humanitaria para los desplazados, pero que los combates han frenado la distribución de ayuda.

En ese sentido, Pederson hizo un llamado a todas las partes para que tomen las medidas necesarias para salvaguardar vidas civiles, permitan la libertad de movimiento, y protejan la infraestructura civil en todo momento y de conformidad con el derecho humanitario y el derecho internacional.

Destacó que mayores retrasos en la entrega de ayuda representaría un empeoramiento de la crisis humanitaria, que sólo podría conducir a resultados catastróficos.

Por ello, el funcionario pidió a las partes en conflicto hacer todo lo posible para proteger y garantizar la seguridad de las comunidades locales y de los trabajadores humanitarios.

El 29 de junio pasado, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, declaró estar “profundamente alarmado” por la ofensiva militar en el sudoeste de Siria y por su devastador saldo en los civiles, por lo que había instado a “un cese inmediato de las operaciones militares”.

Los llamados de la ONU son consistentes con los recuentos presentados esta semana por el grupo civil Aiwars, encargado de monitorear las ofensivas áreas militares en Medio Oriente.

El organismo asentó que desde el lunes 25 de junio hasta el domingo 1 de julio rastreó 50 presuntos ataques a objetivos civiles en el sur de Siria, en específico en la ciudad de Daraa, de parte del ejército de Rusia o de las fuerzas armadas sirias.

Informes de incursiones rusas en Daraa comenzaron el 24 de junio. Tanto las fuerzas rusas como las del régimen están comprometidas en una ofensiva para recuperar Daraa del control de grupos rebeldes, de acuerdo con Airwars.

“La situación se deterioró rápidamente, dando como resultado una situación desastrosa para los civiles”, señaló este organismo.

Los ataques, la mayoría de los cuales son atribuidas a Rusia o el régimen sirio, han causado la muerte de entre 151 y 201 civiles, incluidos al menos 12 niños y entre 19 y 24 mujeres. Asimismo, estos ataques han herido al menos a 165 civiles, según Aiwars.