Gobierno argentino explica crisis por sequías y “turbulencias” externas

La economía argentina entró en una crisis que, según el gobierno, se debe a la sequía que afectó la producción local y a las “turbulencias” financieras internacionales.El sombrío panorama económico...

La economía argentina entró en una crisis que, según el gobierno, se debe a la sequía que afectó la producción local y a las “turbulencias” financieras internacionales.

El sombrío panorama económico, con efectos que ya comienzan a padecer los argentinos como la caída del consumo, comprometen el proyecto político del presidente Mauricio Macri y ponen en riesgo su reelección para el próximo año.

La semana pasada, el estatal Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) reportó que en abril la economía se contrajo 0.9 por ciento después de 13 meses de crecimiento consecutivo.

Se prevé que la tendencia negativa se acentuará en los próximos informes, ya que el impacto de la crisis se profundizará ante la falta de un pronto escenario de recuperación.

Sin embargo, el gobierno todavía confía en cerrar el año con un crecimiento del 1.0 por ciento, muy lejos del 3.5 por ciento que estimó inicialmente, pero suficiente para evitar la recesión anual que sí anticipan algunas consultoras privadas.

Los datos de la economía acumulan tendencias negativas, ya que para este año el gobierno previó una inflación del 15 por ciento y será del 30 por ciento, a lo que se sumó una inesperada devaluación de casi el 60 por ciento en el primer semestre.

El presidente y sus funcionarios han asegurado que la crisis se debe a que se registró la peor sequía los últimos 50 años, lo que afectó al campo, que es uno de los sectores económicos más importantes de este país.

A ello le suman las “turbulencias” financieras provocadas por la subida de la tasa de interés en Estados Unidos y la guerra comercial de ese país con China.

El gobierno ha insistido en achacar la crisis sólo a factores ajenos a sus decisiones, mientras que la oposición ha advertido que se debe al resultado negativo del plan económico que Macri comenzó a aplicar cuando asumió, en diciembre de 2001.

En una conferencia de prensa en la que Notimex le consultó qué responsabilidad asumía en la crisis, Macri se limitó a decir que había sido “muy positivo y optimista” al prometer que resolvería pronto la inflación y garantizar el crecimiento económico.

“Por mi personalidad, siempre he sido muy positivo y tal vez me puse metas muy ambiciosas para todos. Mucha gente se irritó por eso", afirmó.