Personas apuestan por visión modesta de la vida, revela estudio

Psicólogos británicos realizaron un estudio en el que concluyeron que la mayoría de las personas aspira a ser "moderada", lo que puede tener beneficios para la comunidad y el medio ambiente.Para la...

Psicólogos británicos realizaron un estudio en el que concluyeron que la mayoría de las personas aspira a ser "moderada", lo que puede tener beneficios para la comunidad y el medio ambiente.

Para la investigación se probó el "principio de maximización": la medida en que las personas aspiran al nivel más alto posible de algo bueno, si se eliminan todas las limitaciones prácticas.

A través de dos estudios relacionados, el equipo de la Universidad de Bath reclutó a más de ocho mil participantes de 27 países, desde España hasta Corea del Sur, Indonesia e Irlanda, para probar lo que realmente le importaba a la gente cuando se trataba de sus ideales y aspiraciones.

Los participantes calificaron una serie de preguntas sobre sus características individuales ideales, incluida la inteligencia, la salud, la libertad, el placer, la autoestima y la felicidad.

La misma escala se usó para pedir a los individuos que calificaran a su sociedad utópica ideal, incluyendo su moralidad, igualdad de oportunidades, avance tecnológico y libertad.

Los psicólogos descubrieron que la sensación de perfección de la mayoría de la gente es más modesta de lo que se podría suponer, pues aunque la mayoría de la gente quiere ser feliz, libre y saludable, no necesariamente se esfuerzan por la perfección en estos rubros.

Por ejemplo, mencionaron que su vida perfecta tiene algo de tristeza junto con la felicidad; en promedio, de hecho, las personas aspiraban a solo alrededor del 70 u 80 por ciento de un bien.

Para los investigadores, estos resultados pueden ayudar a explicar comportamientos y características individuales que pueden parecer contraproducentes, como no involucrarse en conductas para mejorar la salud.

"Aspirar a ser moderado" también podría ser una perspectiva cada vez más adaptable a la sociedad moderna, y un factor clave para fomentar comportamientos más sostenibles que ejerzan una menor presión sobre los recursos naturales, mencionaron los especialistas.

Por el contrario, sugieren que los maximizadores que siempre están presionando por la perfección pueden estar fuera de contacto con lo que la mayoría de la gente quiere.

El equipo detrás del estudio argumentó que la ciencia y la política pueden ser impulsadas por maximizadores en la creencia de que están persiguiendo ideales que son objetivamente deseables, sin embargo, estos pueden no servir a las aspiraciones de su comunidad.

Por ejemplo, destacaron que los recursos públicos se invierten en tecnologías para extender la vida, incluso hasta el punto de encontrar formas de revertir el envejecimiento y la vida para siempre, pero la investigación sugiere que la mayoría de las personas no aspiran a vivir demasiado tiempo.

En un comunicado de la institución, el coautor de la investigación, Paul Bain, explicó que a menudo se dice que se tienen deseos ilimitados y que uno se debe esforzar por mejorar en todo lo que se hace.

“Pero no podemos satisfacer todas las necesidades, sugiriendo que debemos estar constantemente frustrados, siempre comprometidos. Si bien esto puede ser cierto para algunas personas, nuestra investigación sugiere que estas personas son una minoría”, afirmó.

Recalcó que la investigación sugiere que la mayoría de las personas tienen necesidades limitadas.

“Para la mayoría de nosotros, ‘el mundo perfecto o ideal’ es bastante modesto. No aspiramos a ser los más ricos o más inteligentes del mundo, ni siquiera a tener una salud perfecta”, manifestó.

Por su parte, el autor principal del estudio, Matthew Horney, de la Universidad de Queensland, añadió que su investigación muestra que el sentido de la perfección de la gente es sorprendentemente modesto.

“La gente quiere cualidades positivas, como la salud y la felicidad, pero no con la exclusión de otras experiencias más oscuras. Curiosamente, las valoraciones de la perfección fueron más modestas en los países que tenían tradiciones de budismo y confucianismo”, detalló.

Lo anterior, precisó, debido a que dichas filosofías y religiones orientales tienden a poner más énfasis en la noción de que las fuerzas aparentemente contradictorias coexisten en un estado complementario e interrelacionado, de modo que uno no puede existir sin el otro.

“Nuestra investigación sugiere que las personas tienen nociones de perfección mucho más complejas y combinadas, que abarcan tanto la luz como la oscuridad”, puntualizó.