Médicos Sin Fronteras acusa a Europa de condenar a migrantes a la muerte

Los gobiernos europeos deben tener el “sentido común” de poner fin a las políticas que obligan a las personas a permanecer atrapadas en Libia o a morir en el mar, urgió hoy la organización...

Los gobiernos europeos deben tener el “sentido común” de poner fin a las políticas que obligan a las personas a permanecer atrapadas en Libia o a morir en el mar, urgió hoy la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF).

En un comunicado publicado en ocasión de la reunión del Consejo Europeo en la que uno de los temas centrales es la migración, MSF denunció que la semana pasada murieron 220 personas ahogadas en su intento de cruzar el mar Mediterráneo, en la que ha sido la semana más letal en lo que va de este 2018.

“Son tragedias evitables. Los gobiernos europeos han bloqueado las operaciones de búsqueda y socorro de las organizaciones no gubernamentales (ONG) en el mar, dando la responsabilidad de los rescates a la Guardia Costera libia”, denunció.

Dijo que los gobiernos europeos financian, forman y equipan a la Guardia Costera del país africano para que pueda interceptar barcazas a la deriva y enviar a sus ocupantes a Libia, donde son detenidos bajo condiciones inhumanas.

“En un heho sin precedentes, cerca de dos mil personas fueron enviadas a Libia el pasado fin de semana. A su llegada fueron llevadas a centros de detención arbitarria sin ningún proceso legal”, anotó MSF.

Recordó que hasta hace poco tiempo, los mismos gobiernos europeos condenaban los informes sobre la existencia de mercados de esclavos en Libia; mientras en la actualidad parecen no tener ninguna duda sobre la necesidad de acelerar aquellas políticas que aumentan los sufrimientos de las personas atrapadas en esa nación, y cuyo único crimen es el haber escapado de conflictos, violencia y pobreza.

“Los países miembros de la Unión Europea están abdicando a su responsabilidad de salvar vidas y deliberadamente están condenando a las personas a permanecer atrapadas en Libia o morir en el mar”, afirmó Karline Kleijer, responsable de emergencias de MSF.

Lo hacen conscientes de la violencia y abusos extremos a los que los migrantes y refugiados son sometidos en Libia, añadió.

“Médicos Sin Fronteras exhorta a los gobiernos europeos a mostrar un poco de decencia y recuerda que estamos hablando de vidas humanas y sufrimiento humano", subrayó.

Agregó que "pueden iniciar comprometiéndose en las operaciones de búsqueda y socorro en el mar y facilitar el desembarco rápido en puertos seguros que no sean Libia”.

Resaltó que las personas atrapadas en los centros de detención de la nación africana carecen de todo tipo de asistencia, desde el momento que el acceso a los mismos a las organizaciones humanitarias, incluido MSF y a la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU), es muy limitado.

Pese a ello dijo que durante el último mes pudo entrar a cuatro centros de detención y realizar tres mil consultas médicas, durante las que detectó que los principales problemas de salud de los internos están relacionados con sus pésimas condiciones de vida, la sobrepoblación y la falta de agua y servicios higiénicos.

“No obstante la enrome necesidad de operaciones de búsqueda y socorro, una campaña orquestada contra las ONG está llegando a un punto de ruptura. Las ONG que operan en el mar son cada vez más obstaculizadas en sus tareas de salvataje en aguas internacionales y les es negado el acceso a los puertos”, recordó.

“Salvar vidas humanas no es un crimen”, enfatizó Kliejer.

Denunció que el mensaje “fuerte y claro” dado por los gobiernos europeos es que la asistencia humanitaria no es bienvenida.

“Las ONG son el chivo expiatorio de una táctica creada para no prestar atención a las cuestiones reales: la falta de solidaridad y de visión y la existencia de un sistema de asilo inadecuado", añadió.

Subrayó que esas acciones impiden a las propias ONG desarrollar el trabajo que los gobiernos de los países de la Unión Europea no hacen, mientras deshumanizan a las personas en situación de necesidad.

Por lo tanto, concluyó, cada una de las muertes ocasionadas por esas medidas está en sus manos.