Europa acuerda acoger centros para desembarco de migrantes ilegales

La Unión Europea (UE) alcanzó un acuerdo sobre cómo gestionar la migración ilegal luego de más de 13 horas de debates y la amenaza de Italia de vetar conclusiones en otros temas de no incluirse el...

La Unión Europea (UE) alcanzó un acuerdo sobre cómo gestionar la migración ilegal luego de más de 13 horas de debates y la amenaza de Italia de vetar conclusiones en otros temas de no incluirse el principio de solidaridad en la estrategia pactada.

Los migrantes rescatados al intentar cruzar el Mar Mediterráneo con destino a la UE serán llevados a “centros controlados” que se abrirán en países europeos voluntarios.

España y Francia, impulsora de la idea, se dijeron dispuestas a acoger dichos centros.

Allí, las autoridades europeas determinarán quienes tienen derecho a protección internacional y quienes, por otra parte, se caracterizan como migrantes económicos y serán expulsados a sus países de origen.

El “principio de solidaridad” se aplicará para aquellos considerados como refugiados, lo que quiere decir que serán repartidos entre los países europeos, aunque sobre una base voluntaria.

Esa fue la fórmula encontrada para satisfacer a los dispares puntos de vista de los Veintiocho.

Italia exigía que los centros de desembarco se abrieran fuera del territorio europeo, a fin de no aumentar la carga sobre los países en la primera línea del flujo migratorio, una idea que los líderes aceptaron “explorar”.

Hungría, Polonia y Austria exigían ser eximidos de cualquier obligación de acoger refugiados.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, destacó el “enfoque europeo” del acuerdo y su “enfoque global”, abordando los ámbitos de acción exterior, protección de fronteras, responsabilidad europea y solidaridad.

“Muchos predijeron el triunfo de las soluciones nacionales al tema de la migración. Esta noche logramos una solución europea”, dijo Macron al dejar la sede del Consejo Europeo, pasadas las 4:30 hora locales (03:30 GMT).

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, expresó su satisfacción con un documento que recoge “un enfoque más integrado de lo que habíamos pedido”.

“Italia ya no está sola”, celebró.

Por su parte, el polaco Mateusz Morawiecki destacó la victoria del campo del este europeo: no habrá cuotas obligatorias de reubicación de refugiados y la normativa de Dublín solo podrá ser reformada con aprobación unánime de los Veintiocho.

La regla establece que un migrante ilegal debe permanecer en el primer país por el que llegó a la UE y tener su pedido de asilo procesado allí, lo que en la práctica permite a los países del este devolver a Italia o a Grecia los sin papeles detectados en sus territorios.