Las elecciones presidenciales y legislativas en Turquía concluyeron hoy con una alta participación de más de 85 por ciento y un llamado del principal candidato de la oposición a extremar la vigilancia para evitar un posible fraude a favor del presidente Recep Tayyip Erdogan.

Los más de 180 mil centros de votación cerraron a las 17:00 horas locales (14:00 GMT) tras permanecer nueve horas abiertos para que lo cerca de 56 millones de ciudadanos acudieran a elegir a su nuevo presidente de entre seis candidatos y a los 600 diputados del Parlamento, ambos para un mandato de cinco años.

Inmediatamente comenzó el recuento de votos en las 81 provincias del país, así como en 123 embajadas y consulados de 60 países, pero los primeros resultados se conocerán hasta después de las 21:00 horas locales, ya que en Turquía no existen los sondeos a pie de urna, según el diario Hürriyet.

Los últimos sondeos, dados a conocer antes de las elecciones, daban como favorito a Erdogan, pero sin alcanzar la mayoría absoluta por lo que tendría que enfrentarse a una segunda vuelta el próximo 8 de julio con su principal rival, el socialdemócrata Muharren Ince.

Tras el cierre de casillas, Ince, candidato del Partido Republicano del Pueblo (CHP), Muharrem Ince, exhortó a la población a vigilar el conteo y a las autoridades electorales a “hacer bien su trabajo, para evitar un posible fraude electoral".

Luego de acudir a votar en Estambul, el presidente Erdogan aseguró a la prensa que los comicios se desarrollaban en calma, pero la oposición denunció haber registrado intentos de fraude.

Estas elecciones son las más importantes de la era moderna del país, ya que será eliminada la figura del primer ministro y el presidente electo obtendrá la jefatura de Estado y de gobierno, en virtud de la reforma constitucional aprobada en el referéndum de abril de 2017 que dejó atrás el sistema parlamentario por el presidencialista.

Con los cambios que entrarán en vigor en gran medida después de las elecciones, el nuevo presidente podrá disolver el Parlamento, emitir decretos ejecutivos e imponer el estado de emergencia, aunque el mismoya está en vigor desde julio de 2016 tras el fallido golpe de Estado atribuido al movimiento del clérigo Fethullah Gülen.