Como si se tratara de una gran galería al aire libre, los muros del área de frutas y legumbres de la Central de Abasto han dado un nuevo respiro a trabajadores y visitantes del considerado mercado más grande del mundo.

Y es que desde hace casi un año, en septiembre de 2017 se inició el proyecto "Central de Muros", cuyo objetivo fue embellecer 16 murales de 6.6 metros de alto por 20 metros de ancho, con diseños basados en la cotidianidad del mercado y realizados por artistas nacionales y extranjeros seleccionados mediante la convocatoria del colectivo We Do Things (WDT).

Ahora en su segunda fase, el proyecto impactará más de nueve mil metros cuadrados de superficie cubierta de diferentes estilos, a través de la creatividad de 50 artistas, entre ellos Hows, BeoHake, UNEG, Chula Records, Madeja jaja, Leo Monzoy, Seba Bastardo, Silverstre Madera, Los Calladitos y Kenta Torii.

De acuerdo con los promotores de la iniciativa, tras concluirse la segunda fase se contará con un total de 63 murales, lo que hará de la Central de Abasto la Galería Abierta más grande de Latinoamérica.

No obstante, WDT quiere convertir a la Central de Abasto en la Galería más grande del mundo y su objetivo es pintar la barda perimetral del Mercado (ocho kilómetros) con diseños alusivos a la mexicanidad y al trabajo que se desarrolla en este espacio.

Sergio Palacios Trejo, administrador del Fideicomiso de la Central de Abasto, indicó que ese título permitiría hacer de este Mercado un punto de interés turístico de la Ciudad y de México.

“Es el Mercado más grande del mundo y es una lástima que no sea considerado un punto de interés turístico; queremos que la gente venga a conocerla y también por qué no a comprar. Ese nombramiento sería una llamada al público y al turismo”, señaló.

Para Palacios Trejo, convertir a la CEDA en la galería más grande del mundo detonaría un desarrollo social y económico, porque quienes vengan a disfrutar de los diseños quizá entrarían a los pasillos a comprar una botella de agua o manzanas, y eso sería benéfico para todos.

Sostuvo que la seguridad de los visitantes está garantizada y que a raíz de este proyecto de carácter cultural y artístico, el ambiente en las instalaciones ha cambiado, incluso las conductas de los trabajadores o visitantes, pues justo donde están los murales ya no hay basura.

“Incluso los murales no han sufrido de vandalismo y la gente, los carretilleros y/o los bodegueros ya te explican los murales. Hay varias visiones y de eso se trata el arte de despertar visiones y sobre todo emociones”, celebró.

De acuerdo con Irma Macedo, cofundadora de Central de Muros y experta en recuperación de espacios públicos, de eso se trata este proyecto pues “creemos que si combinas la recuperación del espacio para que la gente lo adopte como suyo más el color, le cambias la psique, das orden y su vida se vuelve diferente”.

Compartió que en este mercado hay gente que trabaja hasta 24 horas sin parar y “queríamos hacer el cambio en una persona y lo hemos logrado con varias, incluso se acercan y nos dicen que se sienten mejor porque se ve limpio y eso hace que tengan menos estrés. Queremos recomponer el tejido social”.

Sobre esta próxima entrega, dijo que la segunda fase estará concluida en agosto próximo y serán 32 murales más y un bajo puente, lo que significa que habrán un total de 64 murales distribuidos en la CEDA.

Cabe mencionar que para esta segunda fase se suma la colaboración de la Organización de las Naciones Unidas, que con información intenta impactar en la concepción de los creadores en torno a temas relacionados con la Agenda 2030, entre los que destacan la pobreza y el planeta.

Uno de los artistas que actualmente se encuentra trabajando en su mural es Leonardo Monsoy, quien aún no titula su pieza detalló que su inspiración parte de la naturaleza y en la cosmovisión de los antepasados.

Monsoy, egresado de la Carrera de Comunicación y Diseño Visual de la Facultad de Estudios Superiores de Cuautitlán, lleva 11 días trabajando en la pieza y utiliza colores como el verde y azul, en su mayoría, resalta una mujer mirando y señalando hacia el cielo.