Para cuidar la salud, en temporada de calor se deben extremar cuidados al preparar, cocinar y almacenar los alimentos, destacó la especialista en microbiología de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Yuridia Lizet Cháidez Fernández.

En un comunicado, la especialista de la Escuela de Ciencias de la Nutrición y Gastronomía de la UAS señaló que en verano se incrementa el riesgo de contraer enfermedades trasmitidas por alimentos, debido a que por las altas temperaturas y la humedad ambiental, estos productos son más susceptibles al desarrollo microbiano.

Agregó que las bacterias patógenas generan la producción de infecciones cuando permanecen vivas en los alimentos durante su consumo, y aunque se hallen presentes en números reducidos, tienen la capacidad de multiplicarse en el tracto digestivo de la persona y causar enfermedad.

Manifestó que en la medida que los alimentos se mantienen en condiciones higiénicas y con adecuados métodos de conservación, como es una buena refrigeración y congelación, se puede entonces garantizar una menor carga bacteriana.

En cuanto a la refrigeración, Cháidez Fernández expresó que la temperatura adecuada para productos perecederos (carne, pescado fresco, alimentos procesados de origen vegetal y animal) es menor a 4.4 grados centígrados bajo cero.

Los productos, aclaró, no son estériles y por tanto, una población bacteriana muy pequeña puede multiplicarse en esas condiciones de almacenamiento, hasta alcanzar niveles de riesgo o de descomposición que disminuye la calidad y estabilidad del producto.

La investigadora recomendó que los alimentos preparados que se sirven fríos y los que se cocinan, deben mantenerse a 7 grados centígrados o menos cuando se refrigerarán.

Agregó que estos deben enfriarse totalmente previo a introducirse al refrigerador, para evitar que se echen a perder o se proliferen las bacterias en otros alimentos.

Con respecto al proceso de congelación, destacó que la temperatura idónea es de -20 grados centígrados y en el caso de que se deseen descongelar alimentos estos deberán pasarse al refrigerador y no volverse a congelar.

Con relación a la cocción, apuntó que esta debe ser completa y a profundidad, aclarando que los productos cárnicos nunca deben cocinarse parcialmente un día para terminar su preparación al día siguiente.