La compañía La Cebra Danza Gay, que celebra 22 años de contribuir al movimiento escénico, ofrecerá estrenos de coreografías, creadas por su fundador y director José Rivera Moya, en el Teatro de la Danza “Guillermina Bravo”, los días 28, 29 y 30 de junio.

El director Rivera Moya ha preparado un programa especial de celebración que incluye dos estrenos, informó la oficina de prensa de la Coordinación Nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes.

La Cebra Danza Gay arribará al Teatro de la Danza “Guillermina Bravo”, donde presentará el programa XXII Aniversario.

El reconocido bailarín y coreógrafo potosino explica que diseñó un programa compuesto por obras con las cuales le gustaría que el espectador viera transitar a los bailarines por muy distintas situaciones escénicas.

La partida es el tema central de algunas de ellas, ya que siempre piensa sobre ese momento que quizá a muchos “de nosotros nos llena de dudas, de incertidumbre, pero que tenemos la certeza que sucederá”.

Sobresale el estreno de “La tarde del viernes”, que Moya define como obra de carácter intimista e introspectivo, donde los intérpretes se adentran en un universo onírico, creando personajes que rayan en lo surrealista y que aborda ese momento en que uno se imagina cómo le gustaría su partida.

Otra pieza de estreno será “Equinos en busca de sangre”, una alegoría a la noche citadina y que el artista describe de la siguiente manera:

“Aquí los bailarines a ritmo de jazz y trepados en sendos tacones desbordarán sensualidad, con cadenciosos y sugestivos movimientos nos invitarán a dejarnos llevar, nos seducirán”, expresó.

Otra de las obras que conformarán el programa de La Cebra, "El colegio militar", que es una obra de repertorio de la compañía, creada en 1998.

A través de ella su creador denuncia la violencia y el abuso de poder dentro del sistema militar; está inspirada en un pasaje de Jean Genet y los intérpretes representan a unos rudos y por momentos descarnados militares, pero también abordan la ternura y el deseo cuando la oscuridad cubra con su manto el encierro en el que pasan sus ensombrecidos días.