A dos años del referéndum que decidió la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), proceso conocido como Brexit, miles de personas marcharon por el centro de Londres bajo la consigna de someter a votación el acuerdo final con Europa.

Familias con niños, personas en sillas de ruedas, estudiantes, amas de casa, políticos conservadores y liberales llevaron pancartas y cantaron “Theresa May dale el voto al pueblo”, un claro reclamo a la primera ministra de Reino Unido.

El veterano de guerra Stephen Goodall, de 96 años y quien en silla de ruedas encabezó la marcha, señaló que “es muy importante mantener relaciones con Europa”, donde él residió seis años.

Al caminar por la residencia oficial de la primera ministra, conocido como 10 Downing Street, los manifestantes abuchearon y le gritaron a May “qué vergüenza” en alusión a la falta de avance en las negociaciones con la UE.

En la marcha organizada por “People’s vote” (Voto de la gente) participó la activista Gina Miller, quien ganó una batalla legal en la Corte Suprema para obligar al gobierno que el acuerdo final sea votado en el Parlamento.

Reino Unido amanece dividido a dos años del referéndum con otra marcha paralela antieuropea en favor del Brexit.

El gabinete también se encuentra dividido sobre un Brexit duro y un Brexit suave -en el que Reino Unido siga siendo parte de la Unión Aduanera y el Mercado Común Europeo - y una tercera postura que es salirse de la UE sin acuerdo.

Mientras, las compañías Airbus y BMW, que entre ambas emplean más de 23 mil personas, amenazan con salirse de Reino Unido si no hay certidumbre en los próximos meses sobre un acuerdo favorable con Bruselas.

La salida de Reino Unido está programada para el 29 de marzo de 2019 con un período de transición de dos años.

En el referéndum de 2016 el voto para salirse ganó con 52 por ciento contra 48 por ciento que votó por quedarse.