Bajo la premisa de que lo suyo es la creación de piezas escénicas para ofrecer al espectador de México y el mundo montajes de danza tradicional en un lenguaje contemporáneo, la joven creadora Paula Villaurrutia cuida el manejo de la expresión corporal en su más reciente obra, “Flores blancas” (“Cuando llorar no se puede”).

Lo que se ve en la propuesta escénica novedosa y vanguardista apta para todo el público no es precisamente danza teatral, ni folclórica, ni contemporánea, sino una obra de corazón y mente que mueve y conmueve al espectador al abordar males del alma y de la mente, y está lista para presentarse los días 2, 3 y 9 de julio en el Teatro de la Danza del Centro Cultural de Bosque.

La pieza toca conflictos internos surgidos a partir de trastornos emocionales como estrés, depresión y ansiedad, tomando como punto de partida el padecimiento que entre algunas culturas indígenas del país se conoce como tiricia o “enfermedad del alma”, de acuerdo con la coreógrafa, maestra e investigadora Paula Villaurrutia, quien la creó e interpretará unipersonalmente.

Entrevistada en ocasión de este estreno mundial, la profesora de danza folklórica en la Escuela del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández y docente del Colegio de Bachilleres (CB) dijo a Notimex que “Flores blancas” (“Cuando llorar no se puede”) es un montaje nacido de los textos literarios “La tiricia”, de Rubén Luengas, y “Trenzaré mi tristeza”, de Paola Klug.

“A partir de esos dos textos tomó como motivo la idea de la tiricia, para poder llevar a escena esas situaciones de precesión y ansiedad. La obra no está ubicada en ningún contexto específico, y lo importante e interesante es que tomo a la danza tradicional y folclórica y le doy un tratamiento contemporáneo; no hay cuadros nacionalistas, sino géneros que manejo libremente”.

Con eso, ella narra una historia que a muchos espectadores les puede parecer familiar, cercana o incluso propia. “Es un trabajo de integración, danza, música originalmente compuesta y arreglada para la obra por Ulises Martínez, destacó la entrevistada para añadir que sin ser un “show” o “espectáculo convencional”, esta pieza cumple con todo el rigor artístico y estético.

La idea original, dirección general y coreografía del montaje es de Paula Villaurrutia; la dirección de escena corre a cargo de Enrique Valencia, y la iluminación se debe a Hugo Heredia. Además, informó, colaboran en este proyecto la cantante Ada Coronel (voz), Patricia Aspiroz (escenografía), Vincent Velázquez y Frino (poesía y composición de valona).

De esa forma, la obra integra música, iluminación, textos literarios, escenografía y danza, para contar la historia de una mujer con la mente y el cuerpo alterados por estar cruzando estados de ansiedad, estrés y depresión. La autora indaga sobre los dilemas de esta mujer que lucha por entender y escapar de una condición de vida que la aqueja física, espiritual y mentalmente.

En la pieza, Villaurrutia reúne diferentes lenguajes y expresiones creativas, con las cuales genera un lenguaje propio a partir del uso, experimentación y/o deconstrucción de la danza folklórica mexicana. Indagatoria que inició hace varios años y que ha desarrollado en obras coreográficas, experimentales y contemporáneas, que toman como base la danza folklórica y tradicional.

Paula Villaurrutia, licenciada en Educación Dancística con orientación en Danza Folklórica, así como licenciada en Ciencias de la Comunicación, cuenta con dos especialidades, una en Políticas Culturales y Gestión Cultural, y la otra en Competencias Docentes. Recién concluyó la Maestría en Investigación de la Danza y está feliz por el inminente estreno señalado.

Recordó, ha participado en varias compañías, entre ellas el Ballet Folklórico Nacional de México, el espectáculo “Xcaret de noche” y el espectáculo “Jarocho”, presentándose en festivales y escenarios nacionales como el Palacio de Bellas Artes, Teatro de la Ciudad y otros, y en escenarios de Polonia, Ucrania, República Checa, Bélgica, España, Colombia, Emiratos Árabes Unidos y otros países.

“Mi acercamiento a la danza tradicional me ha llevado a investigar diferentes danzas y bailes en México, y a participar como bailadora en muchos grupos de música tradicional mexicana. Con experiencia en danza folklórica, comencé la búsqueda de mi propio lenguaje dancístico enfocándome a la creación de obras tomando como base la danza folklórica y tradicional”.

Así, entre los montajes que ha realizado destacan “Vengo a pedirles su parecer” (2008), ¿Quién eres Soledad? (2011) y “Son Peteneras” (2015). Ha sido becaria del Programa Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca 2010-2011), así como beneficiaria del Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales (2011-2012).

Finalmente, la entrevistada destacó que actualmente goza de una beca del Programa Jóvenes Creadores 2017-2018 del Fonca, al tiempo que dirige su proyecto de investigación y creación coreográfica “Paula Villaurrutia. Danza” con el que se ha presentado en diferentes escenarios y festivales. La suma de ese trabajo se condensa en “Flores blancas” (“Cuando llorar no se puede”).