Un grupo de transexuales pidió ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, retirar su identidad de género de cualquier catálogo, manual o terminología que fomente la discriminación, el odio o la exclusión.

Encabezadas por Diana Sánchez Barrios, fundadora de Pro Diana, dijeron que el pasado lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS) quitó la “incongruencia de género” –la transexualidad- de la clasificación de enfermedades mentales y la colocó dentro del capítulo de las disfunciones sexuales.

Con un cartel en el que acusa a la OMS de fomentar el estigma y la discriminación contra la población al no reconocer su derecho a la identidad de género, con un moño negro que lo acompañó y las manos y ropas manchadas de rojo –a manera de sangre-, exigieron no ser clasificadas como enfermas.

Sánchez Barrios asentó en un pronunciamiento que al mantener a la población trans –transexual, trasvesti, trasgénero- en esta terminología, sigue dando pie a una carga discriminatoria y de presunción de enfermedad que violenta sus derecho a la libre determinación y a la identidad de género como derecho humano.

“Es momento de que se nos reconozca como ciudadanas y ciudadanos con plenos derechos; solicitamos se deroguen todas las leyes y reglamentos que van en contra de la diversidad sexual en el mundo”.

Aclaró que en los últimos años ha emergido una perspectiva de derechos humanos que reconoce la libre expresión del género de las personas como un derecho humano fundamental.

Manifestó que existen países que han avanzado en el reconocimiento de los derechos de los trans, como Argentina, España y México. En el caso de éste último, la Constitución de la capital reconoce a las diferentes poblaciones, cuando a nivel internacional son invisibilizadas.

Además, subrayó, "podemos acceder a nuestra identidad jurídica sin la presunción de enfermedad. Asimismo, en esta ciudad tenemos acceso a un tratamiento hormonal sin que exista esa presunción".

“Sin duda, la OMS retrocedió, pues sólo cambio la forma y no el fondo en que nos discrimina”. Ello, a pesar de que 55 por ciento de los crímenes de odio son contra la población trans.

Sánchez Barrios expuso que se logró que las lesbianas y los gays fueran sacados de la lista de las enfermedades mentales y se hará lo mismo con los trans para que queden fuera de la de los enfermos. Por ello, pidió a sus compañeras que denuncian este hecho que las lastima en sus derechos humanos en las redes sociales.

Añadió que buscará establecer redes con organizaciones trans en otras partes del mundo para que, juntas, logren que la OMS acabe de una vez por todas con la discriminación de las que las hace objeto.