Con una colección de 386 cepas de cianobacterias (microalgas azules), el Centro Interdisciplinario de Investigaciones Marinas y Ambientales (CIIMAR) de la Universidad de Oporto ofrece nuevos compuestos con diversas aplicaciones que van desde el sector farmacéutico, hasta la industria naval.

Se trata de cepas de cianobacterias para entornos marinos, estuarios y agua dulce, ecosistemas principalmente portugueses, informó hoy en un comunicado la institución académica.

La colección y sus aplicaciones se consideran como una fuente de nuevos productos naturales con potencial biotecnológico.

A partir de esta colección, los científicos han aislado nuevos compuestos como el portoamidas, con funciones alelopáticas (inhibidor de crecimiento de microalgas), y las bartolosidas y glicolípidos, que son aromáticos clorados.

En torno a esta colección existen varios proyectos científicos, sobre todo en el ámbito europeo como el de nuevas biomoléculas con aplicaciones para dispositivos médicos, biotecnología azul como camino para la innovación en la salud humana, y cianobacterias como fuente de compuestos bioactivos con efectos en la obesidad.

En el comunicado, la Universidad de Oporto informó que a nivel nacional, el CIIMAR participa en otros otros proyectos como: INNOVMAR (Novelmar, productos marinos con aplicaciones biotecnológicas), VALORMAR (apreciación completa de los recursos marinos: potencial, la innovación tecnológica y las nuevas aplicaciones), y ALGAVALOR (producción de microalgas y apreciación de sus diversas aplicaciones integradas).

Este acervo está registrado en la Federación Mundial de Colecciones de Cultivos y su manejo está a cargo del especialistas en biotecnología azul y ecotoxicología del CIIMAR, bajo la dirección de Vitor Vasconcelos, profesor de la Universidad de Oporto.