La comunidad Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual (LGBT) regiomontana participó hoy en la Marcha de la Diversidad, para luchar y exigir respeto a sus derechos ante la sociedad y el gobierno.

Los asistentes se congregaron en la Explanada de los Héroes, frente a Palacio de Gobierno y con temperatura de 35 grados centígrados, en donde reclamaron que “ no somos ciudadanos de segunda “.

Durante el evento, los organizadores recopilaron firmas con el fin de llevar sus exigencias al Congreso del estado para que se reformen las leyes y se permita el matrimonio legal entre parejas del mismo sexo.

Ricardo Lozano, representante de uno de los colectivos, subrayó que “ a nosotros como comunidad LGBT nos tienen que respetar, porque es lo que pedimos, eso, no tolerancia, no pedimos que nos toleren, sino que nos respeten".

Sostuvo que “no somos anormales como mucha gente lo piensa, tampoco somos ciudadanos de segunda".

“Los homosexuales, tanto hombres como mujeres, los transexuales, los bisexuales, toda la gama de orientaciones sexuales existimos y somos parte de la diversidad sexual, no solamente de una ciudad, sino del mundo", indicó.

“Toda la vida -expresó-,  ha habido homosexuales, toda la vida ha habido intersexuales, no somos una moda, así nacimos y así nos vamos a morir, somos parte de esta ciudad , somos parte de México".

Lozano manifestó que “no nos importa que la iglesia nos quiera convertir, no nos importa que alguna gente experta en la salud mental nos quiera dizque curar, nos quiera reconvertir según ellos en personas normales".

Recalcó que “estamos aquí para hacer presencia y para luchar por nuestros derechos que nos pertenecen, luchar por nuestras hermanas trans y que tengan una vida digna para hacer su transición".

“En otras partes del país ellos y ellas ya pueden ir a decir que quiero cambiarme el nombre, quiero otra identidad y fácil lo hacen, pero por desgracia aquí en Nuevo León eso sigue siendo imposible", dijo.

Previamente la comunidad LGBT llevo a cabo un marcha por algunas de las principales avenidas del primer cuadro de esta ciudad que tuvo una duración de poco casi dos horas.

Elementos de la Secretaría de Vialidad y Tránsito local implementaron un dispositivo para proteger a los manifestantes, en medio de un fuerte tráfico, particularmente en la periferia de la Macroplaza.

Varios comerciantes informales ofrecieron banderolas con los colores alusivos a los LGBT, con precios que variaban entre los 40 y 100 pesos, además de pulseras, gorras y paraguas.