Investigadores de la Universidad de Adelaida, Australia, desarrollaron un láser que puede identificar diferentes gases, lo que podría ser útil no sólo para el monitoreo ambiental y detección de contaminación industrial, sino para el diagnóstico de enfermedades.

Este nuevo dispositivo usa patrones de absorción de luz para medir la composición de una muestra, con alta precisión y en tiempo real, lo que abre posibilidades para sistemas de monitoreo a bajo costo. Por ejemplo, el láser puede medir la cantidad de dióxido de carbono en una muestra de gas en menos de un segundo.

Los científicos del Instituto de Fotónica y Detección Avanzada de dicha Universidad, informaron que este desarrollo se basa en una tecnología ganadora del Premio Nobel, desarrollado por científicos estadunidenses y alemanes llamado “peine de frecuencia óptica”.

Este "peine láser" genera millones de diferentes frecuencias de luz o colores a la vez. Los especialistas pasan esta luz especial a través de una muestra de gas, donde cada molécula de gas absorbe un conjunto distintivo de colores.

“El patrón de absorción de la luz es una huella única de la composición del gas de la muestra”, afirmaron los científicos en su estudio publicado por la revista “Physical Review Appliedque” y reportados en un comunicado de la institución australiana.

El grupo científico ahora busca aplicar esta misma tecnología para identificar la composición química del aliento exhalado, lo que les permitiría encontrar signos químicos reveladores que señalen una enfermedad subyacente específica.

“El objetivo final es utilizar el láser como herramienta de detección, para descubrir una enfermedad grave incluso antes de que el paciente conozca la afección”, explicaron.

Sarah Scholten, candidata a doctorado en la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad de Adelaida, aseguró que la capacidad de medir rápidamente la composición del gas y con precisión es de vanguardia.

Destacó que por estas características, la tecnología puede aplicarse a otros campos como el de la medicina.

La investigación fue dirigida por Andre Luiten, director del Instituto de Fotónica y Detección Avanzada, y contó con el apoyo financiero del Consejo de Investigación Australiano, Medical and Scientific Services Pty Ltd y el Fondo de Investigación e Industria del Primer Ministro de Australia Meridional, entre otras.