Barrio de San Miguelito un atractivo más para visitar en San Luis Potosí

Como sacado de una postal veraniega de vibrantes colores, con calles empedradas y casas con un estilo barroco, es como se puede describir al tradicional barrio de San Miguelito, en San Luis Potosí...

Como sacado de una postal veraniega de vibrantes colores, con calles empedradas y casas con un estilo barroco, es como se puede describir al tradicional barrio de San Miguelito, en San Luis Potosí, el cual se ha vuelto punto obligado para quienes visitan la ciudad y desean saber su historia.

Inmortalizado en la memoria colectiva desde hace algunos años gracias a la canción “San Luis Potosí”, que interpretara Jorge Negrete y misma que hasta nuestros días es una invitación directa a conocer el tradicional barrio, que celebra 420 años de su fundación.

Para descubrir este lugar solo basta subir al tranvía, que con un recorrido lento y muy preciso va por las calles empedradas contando las anécdotas y dejando al descubierto algunos cambios que han sufridos sus fachadas.

Este barrio se ha preocupado porque sus inmuebles sean lo menos intervenidos y conserven esta arquitectura barroca, que encanta tanto a los visitantes como a sus pobladores, que también disfrutan de salir a caminar en familia.

Un punto obligado a visitar es el templo de San Miguelito, el cual comenzó a construirse en 1733 y en 1868 se elevó a categoría de parroquia teniendo como patrono a San Miguel Arcángel.

Su ornamentación es estilo barroco, mientras que al interior deslumbra con su púlpito de piedra y sus imágenes religiosas, que los creyentes cuidan y veneran con devoción.

Pero esto no esto todo, pues también el atrio de este templo los fines semana sirve de punto de encuentro para las familias o las parejas de enamorados que disfrutan de la tranquilidad del lugar, mientras pueden degustar algún antojo que va desde el algodón de azúcar hasta chicharrones preparados.

Si bien la belleza de sus iglesias es digna de apreciar, también lo son sus leyendas que dan vida a todo tipo de atmósferas y donde además sus pobladores no pierden la oportunidad de relatarlas, aunque sea de breve forma.

Una de las historias más conocidas es la de la emblemática calle 5 de Mayo y su número 1045, que según la gente del lugar, la noche del 5 de octubre de 1910, Francisco I. Madero permaneció ahí, antes de emprender la fuga hacia el norte.

Otra leyenda ampliamente conocida es la de la bruja Mariana que se presume ocurrió en 1735. Según cuenta doña Lupe, esta mujer de edad avanzada que disfruta de contar historias y en particular la del Callejón del Diablo, ubicado en la calle Miguel Barragán y Zamarripa.

Ahí, una mujer conocida como Mariana llegó a vivir, tras ser expulsada de otros barrios cercanos por las costumbres extrañas, sin imaginar que poco a poco la gente se acercaría a ella para obtener beneficios personales, lo que no fue bien visto ante la Iglesia.

Por lo que fue presentada a las autoridades bajo los cargos de brujería, pero inexplicablemente fue liberada y días después Macario, el cacique del lugar comenzó a cambiar y alejarse de su familia, hasta que se fue a vivir con Mariana.

Días después sería encontrado por las autoridades de la Iglesia en la casa de Mariana, agonizante y gritando que un caballo lo estaba pateando, tras su muerte se dice que extrañas cosas pasan en el lugar al llegar la noche.

Que un caballo galopa por las calles, mientras relincha, provocando miedo y despertando la curiosidad de quienes intentan ver su rostro, sin resultado.

De esta forma, el barrio de San Miguelito continúa abriendo sus puertas a quienes quieren conocer su historia y sus leyendas en la actualidad.