Una de las mayores organizaciones del exilio cubano presentó hoy una campaña contra el turismo a Cuba, al denunciar la confiscación de propiedades, la explotación de trabajadores y la represión politica del régimen de la isla.

“Esta es una campaña contra la inmoralidad de los viajes y de los cruceros a Cuba, que contribuyen directamente a mantener esta dictadura totalitaria”, dijo en rueda de prensa Orlando Gutiérrez, dirigente de la Asamblea de la Resistencia Cubana.

La campaña denominada “No Ayudes” incluye dos anuncios espectaculares, que permanecerán expuestos durante 12 semanas, los cuales señalan que “Los muelles cubanos son propiedad robada” y “El turismo en Cuba discrimina a los trabajores cubanos”.

El 13 de octubre de 1960, el régimen encabezado por Fidel Castro confiscó sin entregar compensanción 386 negocios cubanos con participación de accionistas de origen estadunidense, incluyendo puertos en La Habana y en Santiago de Cuba, según información entregada a la prensa por la Asamblea.

En la actualidad, estos puertos son usados bajo la política de apertura de la administración de Barack Obama, que permitió que el 1 de mayo de 2016 partiera el primer crucero de Estados Unidos a Cuba, tras anunciar dos años antes el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos paises.

Los establecimientos hoteleros y puertos que son utilizados por turistas estadunidenses, como el Hotel Habana Libre, fueron expropiados a ciudadanos de Estados Unidos que siguen sin recibir compensanción (cerca de 1.9 mil millones de dólares) por el régimen de Cuba, según datos de la Asamblea.

En la rueda de prensa estuvieron Michael Sosthenes Behn, cuyo bisabuelo William Behn era dueño de tres muelles en La Habana, los cuales fueron confiscados, así como Javier García Bengoechea, también dueño de otro muelle expropiado en Santiago de Cuba.

“La mayoría de la gente no sabe que estas propiedades a las que están llegando son robadas y se van en los cruceros sin pensar, queremos que lo piensen dos veces antes de irse de vacaciones”, dijo a Notimex Bengoechea.

Los dueños de los muelles aseguran que las líneas de cruceros están traficando con propiedades que fueron expropiadas, al no tener la anuencia de los dueños originales, en clara violación de las leyes de Estados Unidos, según la Asamblea de la Resistencia.

Los dirigentes de la organización afirman que el sector turístico de Cuba viola además los derechos de los trabajadores al pagarles en pesos cubanos menos del 50 por ciento de lo que el empleador extranjero le paga al gobierno en dólares. Además de que debe entregar al Estado el 10 por ciento de sus propinas.

Estadísticas del gobierno cubano, brindadas por la Asamblea, indican que 2017 fue un año récord para el turismo en la isla caribeña, con 4.7 millones de visitantes que le dejaron una derrama económica de más de tres mil millones de dólares.