Con pastel, flores y la apertura de la exposición “Evocaciones”, el Museo Nacional de San Carlos (MNSC), con un acervo conformado por dos mil 020 piezas que abarcan casi seis siglos, donde se encuentran las tradiciones y escuelas artísticas más importantes de Europa, celebrará el 12 de junio su 50 aniversario.

El espacio, que desde hace medio siglo contribuye a la difusión de la cultura y fue arrendado en 1899 por la Tabacalera Mexicana hasta 1932, llega al medio siglo con "muy buena salud", tanto en lo arquitectónico como en la renovación de sus salas y restauración de algunas de sus obras, sostuvo en entrevista su directora Carmen Gaitán Rojo.

“Celebramos que estamos en el Palacio de Buenavista un edificio construido por Manuel Tolsá que se conserva bien y cuyas autoridades han tenido el cuidado de hacer una intervención importante hace cuatro años.

“Ello implicó columnas, escaleras y en este aniversario el museo llega en plenitud en cuanto a arquitectura y la conservación de las dos mil piezas de arte europeo que arrancan en el gótico, y va siguiendo los diferentes estilos de la historia del arte”, indicó.

Fue el 12 de junio de 1969 cuando la antigua casona neoclásica, cuya proyección se atribuye a Manuel Tolsá, se transformó en recinto dedicado al arte y a la cultura, dando inicio a una nueva etapa en la vida del lugar construido entre 1798 y 1805 por encargo de la segunda marquesa de Selva Nevada para su hijo, el conde de Buenavista.

“La colección que se resguarda es la más importante de su género. Es así que el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz selecciona esas piezas que estaban bajo el resguardo de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y se decide que ese Palacio de Buenavista sea donde se integren esas colecciones.

“Dicha colección se ha ido formando con donaciones y adquisiciones y conformado por criterios muy estrictos, pensando en cuales eran los caminos para mostrar al público, el arte europeo”, explicó Gaitán.

El recinto es, sin duda, una de las grandes atracciones de la colonia Tabacalera, en la Ciudad de México que promueve el arte europeo del siglo XIV a principios del siglo XX. Es hoy, a decir de su directora, un oasis dentro del rubor y tráfico que existe en la calle de Puente de Alvarado; "una abstracción en el tiempo".

Además de mostrar de manera permanente las obras que componen su acervo, se da a la tarea de organizar exposiciones con piezas de otros museos y colecciones, lo que constituye una muestra de que el Museo Nacional de San Carlos cuenta con todos los parámetros internacionales en clima, seguridad y museografía para recibir préstamos importantes.

“San Carlos llega con muy buena salud a estos 50 años, con exposiciones que hemos preparado para esta gran celebración titulada ‘Evocaciones’, integrada por 200 obras que explican cómo se conformó el acervo de más de dos mil piezas”, indicó Gaitán quien agradeció al Patronato del museo por mantenerse al tanto de las necesidades del mismo.

“En este 50 aniversario San Carlos ya se inserta entre los mejores museos del mundo, el hecho de que nos presten colecciones que vienen de del Prado, el Lacma, el de Filadelfia, es porque San Carlos juega con los estándares internacionales para recibir exposiciones de gran calado”, refirió.

Pero su oferta museística no se queda sólo en los muros del edificio ubicado en Puente de Alvarado número 50, también salen a la calle, como el programa "Extramuros", que consiste en visitar en los hospitales a niños enfermos. En un portafolio se les lleva reproducciones de obras del museo y se les explica de manera didáctica y sencilla lo que es una obra de arte.

“Este es un museo que se ha caracterizado por salir más allá de sus puertas y tenemos dos maneras exitosas de llegar a nuevos públicos como ‘La Maleta de San Carlos’ que es una maleta que visita hospitales y que es donde los médicos ingresan a las salas donde los niños están muy delicados o en etapa terminal y les llevamos un mensaje de cultura.

“También contamos con un vehículo que obtuvimos a través de la Cámara de Diputados para acceder a zonas marginadas, ya sea en la periferia de la ciudad o bien visitando las zonas golpeadas por el sismo del pasado 19 de septiembre”, explicó.

El recinto que en 1933 se estableció la Lotería Nacional y posteriormente fue sede de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas de 1946 a 1953, y que de 1958 a 1965 albergó a la Escuela Preparatoria Número 4, resguarda un acervo único en su tipo en toda América Latina.

A través de sus salas se aprecian los estilos Gótico, Renacimiento, Manierismo, Barroco, Rococó, Neoclásico, Romanticismo, Impresionismo y Realismo, visitadas por numerosos especialistas, curiosos, aficionados y conocedores.

“San Carlos muestra un rostro avanzado en el que se recibe al público con actividades múltiples con diversos talleres, teatro, recorridos, conciertos, cuenta cuentos, entre otras actividades. Somos un museo redondo que permea todas las actividades para que no sea sólo un recinto estático”, comentó.

Al viejo Palacio de Buenavista se le han hecho reparaciones y remodelaciones para devolverle su esplendor y asegurar su permanencia en el tiempo. Asimismo, tras el sismo del pasado 19 de septiembre, según Gaitán el museo luce impecable.

“Es un ejemplo para los arquitectos, pues fue hecho con una inteligencia por Tolsá que supo cómo se estaba implantando; cuando hay terremotos, se mece, porque todo esta ensamblado, de tal suerte que no se colapsa, sino que se mece como góndola.

“Hoy San Carlos esta impecable, tenemos salas temporales rediseñadas con una museografía más moderna, con luces, colores y textos diferentes, la idea es que, al visitar a los abuelos del arte, se les vea con una mirada de modernidad”, refirió.

El Museo Nacional de San Carlos cuenta con un guía para que invidentes tengan la posibilidad de visitar el museo y conozcan lo que se encuentra en él. También, cuenta con un elevador que permite a personas minusválidas o de la tercera edad subir a visitar las ocho salas que conforman las exposiciones permanentes, esto con apoyo del Patronato, describió Carmen Gaitán.

Dada su ubicación -en una zona donde ambulan sexoservidoras y vagabundos- en opinión de quien fuera directora también del Museo Mural Diego Rivera, el Museo de San Carlos va dirigido a todo público y muestra su lado amigable.

“San Carlos se integra a una realidad, que es la mexicana en la que todos debemos de participar, la serie de habitantes que están alrededor son una realidad.

"Lo que hacemos es salir a extramuros con música u otras actividades para integrar a los habitantes de La Tabacalera que es una colonia bastante laica, no tenemos iglesias, es una colonia brava donde al principio nos ven con mucha distancia.

“Pero el hecho de tener una galería al aire libre en las rejas y hacer un corredor que hoy llega hasta el Frontón México han sido acciones que poco a poco han permitido que el público se acerque más a nosotros”, indicó.

Con más de 30 años de experiencia en la coordinación, gestión y promoción de las artes plásticas, Carmen Gaitán Rojo, aseguró que el reto de San Carlos es tener más difusión y promoción de sus actividades, algo que dijo, "nos hemos quedado cortos por la falta de presupuesto".

“El reto del museo es poder llegar al público, nos falta la capacidad de divulgación y difusión y espero que, de esta forma, podamos ampliar nuestro radio de acción.

“El reto también es de qué manera podemos llegar al público tanto de la ciudad como a nivel nacional, para decirle que este es el museo de los grandes maestros europeos; no hemos potenciado esta parte y ello se logra con campañas masivas, pero no nos alcanza con los presupuestos”, subrayó.

Museógrafos, curadores, investigadores, conservadores, técnicos, administradores y personal han contribuido a escribir la rica historia de 50 años de difusión del arte europeo bajo las direcciones de Enrique F. Gual (1968-1973), Felipe Lacouture Fornelli (1973-1977), Graciela de la Torre (Reyes Retana) (1977-1989), Leonor Cortina (1989-1992), Guadalupe León de Margain (1992), Elisa García Barragán (1993-1996); Roxana Velásquez Martínez del Campo (1997-2004) y María Fernanda Matos Moctezuma (2004-2011).

“Los 50 años será un reconocimiento a sus ocho directores que ha tenido, un reconocimiento a que las autoridades nos ha apoyado con presupuesto para realizar nuestro trabajo”, celebró la funcionaria.