A un mes de haberse iniciado las movilizaciones en Chile contra la violencia de género, continúa la toma de 18 universidades, la más reciente de ellas la representativa Pontificia Universidad Católica, para exigir medidas para terminar con el acoso y el sexismo en los centros educativos. 

El pasado miércoles, el gobierno chileno presentó una lista de medidas con el fin de corregir la desigualdad de género y el presidente Sebastián Piñera afirmó que “hoy ha llegado el tiempo de asumir nuestra historia y nuestra realidad, con sus luces y sombras”.

La vocera del movimiento feminista de la Universidad Federico Santa María, Constanza Muñoz, aseguró que las manifestaciones buscan “el fin de la educación sexista y todo lo que tenga que ver con inclusión femenina y de minorías. Entendemos que este es un espacio donde reina la heterosexualidad masculina”.

La vicepresidenta del Centro de Alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad Andrés Bello, Macarena Monsalves, sostuvo por su parte que “es una instancia maravillosa y necesaria, porque visualiza que las mujeres no aceptamos los tratos que hemos tenido a lo largo de la vida”.

Aunque las líderes del movimiento dijeron valorar el gesto del gobierno, consideraron que aún quedan cuestiones pendientes y que este es solo un pequeño avance en sus demandas.