Magistrada llama a cuidar a instituciones y confía en elección en orden

La magistrada electoral Jeanine M. Otálora Malassis llamó a actores políticos y sectores de la sociedad a cuidar a las instituciones electorales, y confió en que la elección del 1 de julio "se rija...

La magistrada electoral Jeanine M. Otálora Malassis llamó a actores políticos y sectores de la sociedad a cuidar a las instituciones electorales, y confió en que la elección del 1 de julio "se rija exclusivamente por la cultura del orden, la cultura de la paz y la cultura de la libertad”.

La magistrada presidenta de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) recordó además que vienen jornadas complicadas en las que los órganos jurisdicciones deberán ser ejemplo de imparcialidad, honestidad, prudencia, profesionalismo, ética e integridad.

Expuso que la ética y la justicia son el antídoto contra la corrupción y las malas prácticas judiciales. La corrupción representa uno de los principales problemas de México, porque frena el desarrollo nacional, la credibilidad y a las instituciones, además de que debilita al sistema democrático, advirtió.

Al clausurar los trabajos del Seminario Internacional sobre "Fundación judicial: ética y justicia abierta", en la ciudad de Durango, la magistrada presidenta señaló que la corrupción se asienta en el sistema cuando los integrantes carecen de la ética de la responsabilidad.

Destacó que “en lo que concierne a los tribunales electorales hay dos formas de trabajar para recuperar la confianza y el optimismo de la ciudadanía, y es a través de refrendar nuestro compromiso ético y de ejercer una justicia abierta”.

Otálora Malassis señaló que todos los jueces deben estar conscientes de la urgencia de reforzar su compromiso ético y recordar que a diario deben actuar y reflejar una conducta honesta, congruente, íntegra y comprometida, especialmente al momento de impartir justicia.

“Debemos mostrar claramente a la ciudadanía que los jueces no somos parte de la competencia política y que nuestra misión es impartir justicia exclusivamente basada en las razones del derecho”, destacó.

Agregó que “los jueces electorales debemos conducirnos de manera ejemplar y no dar lugar ni a suspicacias ni a sospecha de ningún tipo”.

La magistrada presidenta del TEPJF recordó que vienen jornadas complicadas en las que los órganos jurisdicciones deberán ser ejemplo de imparcialidad, honestidad, prudencia, profesionalismo, ética e integridad.

Ello sobre todo porque “nuestras instituciones están y estarán bajo el escrutinio público y nuestra actuación debe ser impecable en defensa de los derechos político-electorales de la ciudadanía”.

Por ello, “nos unimos al llamado y hacemos votos para que a este próximo domingo 1 de julio, día de esta gran jornada electoral, esta se rija exclusivamente por la cultura del orden, la cultura de la paz y la cultura de la libertad”, dijo.

Al ofrecer la conferencia magistral “Ética, justicia abierta y legitimidad”, Otálora Malassis hizo un llamado a los actores políticos y a los diversos sectores de la sociedad a cuidar las instituciones electorales, especialmente en momentos de encono, porque la ruta de salvamento del orden constitucional radica en que ninguna de las partes en conflicto se sume a la politización del litigio.

Por eso, sostuvo que “debemos cuidar que las autoridades jurisdiccionales se abstengan de sumarse a la politización del litigio y eviten incorporarse al debate social que, en paralelo, corre junto con las determinaciones formales de los procesos electorales”.

En este tenor, subrayó que se debe exigir que los actores políticos participantes en la pugna por el poder demuestren respeto y compromiso con las reglas democráticas.

Lo anterior porque precisamente para ello y por ello existen tribunales, procedimientos articulados específicamente para que “emitamos sentencias que pongan fin al conflicto jurídico, en el cual precisamente participan todas las partes involucradas”.

“Las sentencias que ponen fin a los litigios electorales no pueden interpretarse de manera maniquea, bajo las coordenadas de supuestos ganadores y perdedores ni mucho menos traducirse en términos de izquierda o derecha, conservadores o progresistas o alguna otra reducción simplista de la realidad”, finalizó.