Un haz de prominentes legisladores republicanos fustigó hoy la decisión del presidente Donald Trump de ordenar una investigación comercial que podría resultar en la imposición de aranceles a las importaciones de autos, camionetas y autopartes a Estados Unidos.

Trump ordenó la noche del miércoles al Departamento de Comercio iniciar una investigación de seguridad nacional bajo la sección 232 de la ley de expansión comercial, tal como lo había hecho recientemente en el caso de las importaciones de acero y aluminio.

“En lugar de sacar dinero de los bolsillo de los estadunidenses trabajadores, insto a la administración a enfocarse en las prácticas comerciales de China y a trabajar constructivamente con nuestros socios comerciales”, señaló el presidente del Comité Judicial del Senado, Orrin Hatch.

El Departamento de Comercio confirmó haber iniciado de inmediato la investigación para determinar si las importaciones de automóviles, incluyendo camionetas y camiones ligeros, así como refacciones automotrices, amenazan la seguridad nacional de Estados Unidos.

“Estoy preocupado de que el presidente abuse de su autoridad bajo la Sección 232 (...) Esto es peligroso y debe ser abandonado inmediatamente”, indicó el presidente del Comité de Asuntos Exteriores del Senado, Bob Corker.

Hasta el momento no se han pronunciado los líderes republicanos en el Senado, Mitch McConnell, o en la Cámara de Representantes, Paul Ryan.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos, el mayor organismo empresarial del mundo y un abierto partidario del libre comercio, se sumó a las críticas contra la administración Trump.

“Si está propuesta se consuma, sería un golpe brutal contra la industria que se supone quiere proteger, y amenazaría con detonar una guerra comercial global”, advirtió el presidente de la gremial, Thomas Donohue.

En el mismo sentido se pronunció la Alianza de Fabricantes de Automóviles, que hizo un llamado a la administración Trump par evitar que se imponga un eventual arancel a las importaciones automotrices.

“Estamos seguros que las importaciones de vehículos no representan un riesgo de seguridad nacional para Estados Unidos”, sostuvo el grupo, que aglutina a Fiat Chrysler, General Motors y Ford, además de Nissan, Hyundai y BMW.

Las acciones de la administración Trump tienen lugar en momentos en que Estados Unidos, México y Canadá se encuentran en medio de las negociaciones para la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Aunque los tres países han indicado que todavía subsisten diversas asignaturas pendientes dentro del proceso de negociación, el tema del comercio automotriz ha merecido la mayor atención de las partes.

El Departamento de Comercio indicó que el comienzo formal de la investigación será publicado en el diario oficial, así como las fechas de una audiencia para iniciar un pedido de comentarios por parte de la industria y del público.