El presidente Donald Trump ordenó esta noche al Departamento de Comercio iniciar una investigación de seguridad nacional dirigida hacia las importaciones de automóviles, camiones y autopartes.

“Las industrias primordiales, tales como los automóviles, y las partes automotrices, son críticas para la fortaleza como nación”, señaló Trump en una breve declaración distribuida por la Casa Blanca.

El Departamento de Comercio confirmó haber iniciado de inmediato la investigación bajo la sección 232 de la ley de expansión comercial, tal como lo había hecho recientemente en el caso de las importaciones de acero y aluminio a Estados Unidos.

La investigación buscar determinar si las importaciones de automóviles, incluyendo camionetas y camiones ligeros, así como partes automotrices a los Estados Unidos, amenazan la seguridad nacional.

“Existe evidencia que sugiere que, durante décadas como a las importaciones del exterior al negocio nadó nuestra industria automotriz doméstica”, sostuvo el secretario de comercio Wilbur Ross.

“El departamento de Comercio conducirá una investigación, justa y transparente sobre si tales importaciones están debilitando nuestra economía interna y pueden afectar la seguridad nacional”, añadió.

La administración Trump había tomado una decisión similar para las importaciones de acero y aluminio, aunque dio un plazo especial a un grupo de países, incluidos México y Canadá, hasta finales del mes.

Medios estadunidenses indicaron que la acción del gobierno buscaría presionar a México en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“La amenaza de imponer un impuesto a las importaciones de autos fue vista como un intento para presionar a funcionarios mexicanos para aceptar las demandas de Estados Unidos para que un mayor porcentaje de contenido de autos sea estadunidense”, indicó The Washington Post.

Las acciones de la administración Trump tienen lugar en momentos que Estados Unidos, México y Canadá se encuentran en medio de las negociaciones para la modernización del TLCAN.

Aunque los tres países han indicado que todavía subsisten diversas asignaturas pendientes dentro del proceso de negociación, el tema del comercio automotriz ha merecido la mayor atención en los tres países.

Expertos citados por el Post coincidieron en calificar de risible que la Casa Blanca pretenda utilizar un argumento de seguridad nacional para justificar un arancel a las importaciones automotrices.

“No tenemos escasez, nuestras compañías no están en problemas y hay muchas fuentes alternativas por parte de es abastecedores confiables”, dijo el exfuncionario comercial de la administración Clinton, William Reinsch.

El Departamento de Comercio indicó que el inicio formal de la investigación será publicado en el diario oficial así como las fechas de una audiencia para iniciar un pedido de comentarios por parte de la industria y del público.