La Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) afirmó que el comercio internacional es una variable aún rezagada en la región, a pesar de la apertura y liberalización arancelaria de hace unas décadas que elevó los niveles de intercambio comercial cercano.

De acuerdo con el documento “Los retos del comercio internacional en América Latina”, de 1960 a 2016 el intercambio comercial entre países de la zona pasó de 23 a 43 por ciento, avance que calificó la organización de insuficiente para generar una oferta exportable de valor, diversificada y con menos dependencia de los precios de bienes básicos o de la capacidad para establecer encadenamientos que eleven el ingreso per cápita.

De lo anterior, destacó, la región tiene todavía un amplio camino por recorrer para lograr incrementar la participación dentro del comercio mundial.

De forma particular, señaló que entre los pendientes para acelerar el comercio internacional en la región está impulsar una mayor diversificación de socios comerciales  por la falta de bloques y ante la suscripción de acuerdos unilaterales.

Precisó que otro reto se encuentra en las acciones para subir el comercio intra-regional, ya que según la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (Cepal) éste solo representa 16.8 por ciento del comercio total, frente a 62 por ciento de Europa y 50 por ciento de Asia.

Además, existen dificultades de orden estructural, en virtud de la voluntad de las autoridades nacionales de cada país en materia económica y comercial, como son más reglas de origen, barreras de comercio no arancelarias o técnicas, así como sanitarias o fitosanitarias.

Otros aspectos a resolver se relacionan con temas logísticos que se asocian con el manejo de aduanas y la infraestructura física para el transporte de mercancías.

La Felaban subrayó que una repuesta para una mayor integración comercial global de la región está en mejorar los procesos de armonización de acuerdos bilaterales, así como la renegociación y modernización de tratados multilaterales.

Así también se debe fortalecer la institucionalidad de las entidades aduaneras, elevar la inversión en infraestructura física e implementar sistemas nacionales de ciencia y tecnología que den paso a la investigación científica, la creación de nuevos productos, así como la innovación y generación de industrias con alto valor agregado, añadió.