El gobierno de Corea del Sur debe presionar a Estados Unidos para que aborde la “terrible situación de los derechos humanos en Corea del Norte” durante la reunión del presidente Donald Trump con el líder norcoreano Kim Jong-un, apuntó Human Rights Watch (HRW).

En un comunicado emitido este lunes, HRW destacó que el presidente surcoreano Moon Jae-in debe promover el tema de los derechos humanos en Corea del Norte durante el encuentro que sostendrá con Trump este 22 de mayo en Washington, D.C.

Brad Adams, director para Asia de HRW, resaltó que es importante recordar cuando Trump se prepara para reunirse con Kim Jong-un que las armas nucleares que estarán al centro de su reunión, fueron construidas por personas atrapadas en un Estado totalitario.

“Es importante recordar que estas armas fueron construidas por personas que viven en un Estado totalitario que restringe todas las libertades básicas, administra un gulag de trabajos forzados y no puede satisfacer las necesidades nutricionales básicas de su pueblo”, afirmó Adams.

Adams indicó que el presidente Moon, un activista por los derechos desde hace mucho tiempo, debe comprometer a Corea del Sur a hacer de los derechos humanos una prioridad en todos sus tratos con Kim, e instar a Estados Unidos a hacer los mismo.

En abril, 40 organizaciones que representaban a más de 200 organizaciones no gubernamentales de todo el mundo, enviaron una carta a Moon pidiéndole que inste a Kim a actuar de acuerdo con las recomendaciones de derechos humanos de la ONU.

Esta coalición también solicitó a Moon que impulse la participación de Kim en diálogos sobre derechos humanos y de intercambios de información, que presione para lograr la reunión de familias separadas y aumente el contacto intercoreano de persona a persona.

Las organizaciones también solicitaron al gobierno de Corea del Sur que brinde a Corea del Norte la ayuda humanitaria que tanto necesita con un monitoreo adecuado.

HRW reiteró su llamado para que los gobiernos incluyan preocupaciones sobre derechos humanos en todas las reuniones con funcionarios norcoreanos.

El organismo internacional recomendó varias medidas que Corea de Norte debe tomar para abordar su negativo historial, que incluyen permitir visitas de agencias y oficinas clave de la ONU, incluidos relatores y el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos.

Pidió además que se tomen medidas inmediatas para abordar las condiciones y abusos en las instalaciones penitenciarias y de detención del país, lo que incluye permitir visitas de organizaciones humanitarias internacionales independientes y organismos de la ONU.