Emmanuel y Mijares celebraron con su público su presentación número 50 en el Auditorio Nacional, por lo que recibieron un reconocimiento especial que agradecieron invitando a abrir el corazón.

Con unas sentidas palabras Emmanuel expresó: “50 shows en los que, además de cantar con el corazón de ustedes, les he dicho algo que me sale del corazón”.

“Hace 50 años empezó un sueño y eso era cantar. México lindo y querido, México maravilloso, público que nos llena el corazón de aplausos, cantemos juntos esta canción que venimos desde hace cinco años cantando juntos Mijares y yo”, expresó para entonar “Enséñame”.

Sin embargo llegó el momento esperado cuando Alejandro Soberón, presidente ejecutivo de grupo de CIE, hizo una pausa para entregar el reconocimiento a los intérpretes que con su Twor Amigos han logrado 50 fechas en el coloso de Reforma con llenos totales que equivalen a medio millón de personas que los han visto.

Emmanuel reveló que esto fue posible gracias a que Soberon tuvo la idea de juntarlos para hacer esta gira, “gracias a Ocesa y la producción, gracias a México y vamos por 50 más”.

Y así continuaron con su espectáculo que lució a su máximo esplendor gracias a sus populares temas, coreografía y carisma de los intérpretes que no escatimaron para hacer de esta noche única en el Coloso de Reforma, que nuevamente se entregó sin reserva.

Como se tenía previsto, los cantantes iniciaron su concierto muy puntuales y haciendo en un primer bloque gala de la excelsa voz a través de un popurrí de temas que ambos han colocado en el gusto del público, entre ellos “Bella” y “Bella señora”.

Así daban una probadita de lo que deparaba la noche en esta celebración especial en la que Mijares tomó el rumbo del concierto en solitario poniendo su toque y dejando un grato sabor con temas como “No se murió el amor”, “Poco a poco”, “Tan solo” y “Siempre”.

Dejó así el escenario listo a Emmanuel, y sólo bastó escuchar los acordes del “Rey azul” para que levantara las ovaciones y los coros que lo acompañaron, mientras él con una sonrisa y sus bailes agradecía a las cerca de 10 mil almas reunidas.

Como parte de las sorpresas el intérprete se hizo acompañar en el tema “Es mi mujer” de su hijo Alexander Acha, quien se encontraba entre el público y sin dudarlo complació a su padre en esta velada, donde Emmanuel volvió a hacerlo.

Con una sonrisa, el cantante hizo una pausa para ver a su público y disfrutar de las ovaciones ganadas, mientras que minutos después el duelo en escena se hacía latente con un popurrí de temas donde “Corazón de melao” y “Baño de mujeres” pararon a la gente a bailar.

Así la velada prosiguió con bloques en solitario de cada unos de los intérpretes y en dueto, lo cual el público de todas edades agradeció, al igual que la colorida escenografía, que entre tema y tema a través de imágenes complementaba.

Pero sin duda el segmento acústico fue de los más agradecidos por el público que pudo ver a ambos intérpretes tocar la guitarra emulando una velada bohemia entonando “Esta triste guitarra”, “El breve espacio”, “No hace falta”, aunque poco a poco retomaban los músicos el escenario al lado de los cantantes, cuya química y amistad está más que refrendada.

Además contó con una orquesta en vivo y su grupo de bailarinas que también fueron parte del toque en este concierto que cerró con el emblemático tema “Toda la vida”, a dueto por Emmanuel y Mijares.