El presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, ordenó de forma oficial la apertura excepcional durante un mes de la frontera de su país con la Franja de Gaza en ocasión de la celebración de la festividad musulmana del Ramadán.

Al-Sisi explicó en su cuenta de Facebook que esta decisión se ha tomado para "aliviar los sufrimientos" de los habitantes de ese enclave palestino, unos dos millones de personas que viven sometidos a un bloqueo isrelí desde hace más de 10 años.

El anuncio se produce pocos días después de que las fuerzas israelíes dispararon y mataron a decenas de palestinos e hirieron a más de dos mil 700 durante las protestas masivas a lo largo de la frontera con Gaza. El alto número de heridos ha abrumado al sistema de salud en la franja.

El cruce ha estado abierto desde el sábado, por lo que el anuncio de al-Sisi es técnicamente una extensión de la apertura y las autoridades egipcias dijeron que 510 personas cruzaron el miércoles, la mayoría procedentes de Gaza hacia Egipto.

El jueves, 541 personas cruzaron desde Egipto a Gaza junto con docenas de camiones que transportaban cemento, acero, motores eléctricos y ayuda médica y alimentaria de la Media Luna Roja, dijeron los funcionarios.

En 2007, Hamas arrebató el control de Gaza por la fuerza, lo que provocó el bloqueo israelí-egipcio que restringió severamente el movimiento de la mayoría de los dos millones de habitantes de Gaza.

El cruce de Rafah es la puerta principal de Gaza hacia el mundo exterior, pero solo ha tenido aperturas esporádicas desde el derrocamiento en 2013 del presidente islamista egipcio Mohammed Morsi.

En Ginebra, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, acusó a Israel de una respuesta "completamente desproporcionada" a las protestas en Gaza, equiparable a "una matanza deliberada".

"El fuerte contraste en las bajas en ambos lados apunta a una respuesta totalmente desproporcionada: del lado israelí, un soldado resultó herido leve el lunes por una piedra", comentó.

"Los homicidios ocasionados por el uso ilegal de la fuerza por una potencia ocupante también pueden constituir un caso de matanza deliberada, una violación grave del IV Convenio de Ginebra", manifestó Zeid.

Desde que el 30 de marzo comenzaron las protestas en Gaza, las fuerzas de seguridad israelíes mataron a 87 palestinos, incluyendo 12 niños. Más de 12 mil personas resultaron heridas, incluyendo a más de tres mil 500 que fueron alcanzadas por municiones reales.

La violencia alcanzó su punto culminante el 14 de mayo, cuando 43 manifestantes fueron abatidos por las fuerzas israelíes cerca de la valla de separación.

Las fuerzas israelíes también mataron a otros 17 palestinos fuera de los cinco puntos de concentraciones, elevando la cifra total de muertos a 60, la más alta de un día en Gaza desde las hostilidades de 2014.

En el discurso inaugural de una reunión especial del Consejo de Derechos Humanos, Zeid recalcó que la fuerza letal solo se puede utilizar como último recurso, en casos de extrema necesidad, ante una amenaza inminente de muerte o riesgo de lesiones graves.