Dos representantes políticos de Nueva York presentaron una queja legal ante el sistema judicial del estado en contra del abogado Aaron Schlossberg, quien fue captado en un video en el que amenaza a empleadas de un restaurante por hablar español.

Presentada por el congresista federal de Nueva York, Adriano Espaillat, y por el presidente del condado del Bronx, Rubén Díaz, la queja fue ingresada este jueves al comité de sanciones del sistema judicial de Estados Unidos para evaluar si el comportamiento de Schlossberg merece una sanción.

Las posibles sanciones incluyen una amonestación, la suspensión de su licencia como abogado o su expulsión del Colegio de Abogados, de acuerdo con The New York Times.

“Estamos enviando esta queja para decir que no se puede participar en la xenofobia, el fanatismo, el odio y quedar impune. Tal comportamiento nunca debería ser tolerado”, afirmó Espaillat.

La queja señaló que “la audacia de identificar racialmente y agredir verbalmente a transeúntes y clientes inocentes en un lugar comercial público es una violación a nuestra sociedad civil. Vimos el video de Aaron y estábamos asqueados”.

El video captado el martes pasado y ampliamente difundido en redes sociales muestra a Schlossberg quejándose de que clientes y empleados de un restaurante hablan español. Dijo: “cada persona que escucho (habla español). Él lo habla, ella lo está hablando. Esto es Estados Unidos”, argumentó.

Confrontado por un gerente, el hombre redobló sus críticas: “sus clientes y sus empleados hablan en español al personal cuando deberían hablar en inglés ... Supongo que no tienen documentos, así que mi próxima llamada es a ICE (Oficina de Inmigración y Aduanas) para que los expulsen de mi país”, amenazó.

Varios activistas también organizaron su propia queja contra Schlossberg, y mañana viernes celebrarán una “fiesta latina” enfrente de sus oficinas en la zona media de Manhattan.

“Suponer que todos los hispanohablantes son indocumentados no sólo es ignorante sino un poco triste. También es un poco triste que Schlossberg piense que todos los hispanos reciben seguridad social”, apuntó la invitación.

Añadió que dados que los hispanos no son personas tristes, varios se encargarán de “educar” a Schlossberg sobre “nuestra cultura e idioma organizando una gran fiesta fuera de su oficina”. Hasta el momento, dos mil 600 personas habían confirmado su presencia.