El mundo interior de la cantante islandesa Björk, su música y su arte, serán analizados a profundidad a través de una experiencia inmersiva de realidad virtual y videos 360 grados.

"Björk digital. Música y realidad virtual" se presentará hasta el 27 de julio en las galerías Central, Arte Binario y Espacio Alternativo del Centro Nacional de las Artes (Cenart) para un público mayor a 13 años.

"Se trata de introducir a los asistentes a los últimos avances tecnológicos. En la Galería Central disfrutarán de seis piezas audiovisuales realizadas con contenido 360 grados y realidad virtual, producidas por Björk ", explicó Ricardo Calderón, director general del Cenart.

En conferencia de prensa, señaló que la cantante las hizo en colaboración con renombrados artistas visuales como Andrew Thomas Huang, Kaoru Sugano y Jesse Kanda.

Se trata de "Black Lake", "Stonemilker", "Quicksand", "Mouth Mantra", "NotGet" y "Family", que fueron creadas entre 2014 y 2016 a partir de la música de "Vulnicura" (2015), uno de los discos más íntimos de Björk.

Además, indicó el productor de la exposición Alejandro Franco, el público podrá ingresar a la Sala de Proyecciones Cinema Room, en la galería Espacio Alternativo, donde se exhibirá una selección de la discografía de la artista.

En la Galería Arte Binario se podrá experimentar con Biophilia, una propuesta interdisciplinaria de Björk que contiene un álbum musical, un proyecto educativo y una aplicación multimedia para dispositivos móviles.

Ricardo Calderón destacó que "Björk digital. Música y realidad virtual" ha sido vista en ciudades como Tokio, Montreal, Reikiavik, Londres, Barcelona y Buenos Aires, y es la segunda vez que se muestra en la Ciudad de México.

"Propone explotar los límites entre la música, el arte y la tecnología al mostrar las diferentes posibilidades de las tecnologías digitales más novedosas", indicó Alejandro Franco.

"Uno de los objetivos de Björk cuando decidió crear esta experiencia, no fue solamente para desarrollar las piezas junto con los artistas y diseñadores, sino presentar una nueva o vieja manera de consumir un contenido artístico", precisó.

Grace Quintanilla, directora del Centro de de Cultura Digital, destacó que la experiencia no es recomendable para personas que sufran claustrofobia, afecciones cardiacas, antecedentes de convulsiones, epilepsia o sensibilidad a las luces intermitentes.

El costo del boleto es de 150 pesos y no se puede ingresar con bolsos o mochilas, mucho menos tomar video o fotografías. Estará vigente hasta el 27 de julio y a la par se realizan actividades complementarias.