La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ordenó suspender el trámite de extradición contra el exjefe y negociador de las desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Seuxis Paucias Hernández Solarte, más conocido como Jesús Santrich.

El máximo Tribunal decidió "disponer la suspensión del trámite de extradición que se adelanta en su contra por petición de los Estados Unidos de América", señaló el organismo, creado como parte del Acuerdo de Paz firmado con las FARC en noviembre del 2016.

Santrich fue detenido en abril pasado en Bogotá, en cumplimiento de una solicitud de extradición de la justicia de Estados Unidos, que lo acusa de tráfico de drogas, delitos que supuestamente el exjefe rebelde cometió después de la firma del pacto de paz.

"En atención al principio de integralidad que rige el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, y en procura de la protección y satisfacción de los derechos de las víctimas", señaló.

Agregó que "comunicar la decisión a la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, y a la Unidad para la Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el contexto, y en razón del conflicto armado".

El Tribunal de Paz "no encontró elementos de juicio suficientes para pronunciarse, por ahora, en torno a la petición de nulidad de la medida de aseguramiento, elevada por Seuxis Paucias Hernández Solarte".

El organismo requerido a la Fiscalía General "que en un término que no supere los cinco días allegue la información solicitada por la sección en auto del pasado 19 de abril de 2018, relativa al trámite de extradición y la privación de la libertad ligada con ella".

Precisó que la determinación adoptada por el Tribunal de Paz "estuvo precedida del acopio de información y documentación que fuera solicitada a los entes gubernamentales y judiciales que han intervenido en los trámites relativos a la extradición de Seuxis Paucias Hernández Solarte".

El exjefe rebelde se encuentra recluido en una fundación religiosa en donde adelanta una huelga de hambre en rechazo a su captura y al pedido de extradición de los Estados Unidos.