China se ha convertido en aliado estratégico para Irán y Corea del Norte, frente a la postura de fuerza que busca imponer el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró hoy la politóloga colombiana Angélica Rodríguez.

La ruptura del pacto nuclear con Irán por parte de Estados Unidos y los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, son dos hechos que se interrelacionan porque ambos tienen qué ver con un tema crucial en el mundo, como es el armamento nuclear.

El acuerdo nuclear fue firmado en 2015 entre Irán y seis potencias mundiales: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania, y se conoce como Plan Conjunto de Acción Comprehensiva (JCPOA, por sus siglas en inglés), considerado un hito en la política exterior del expresidente Barack Obama.

Para la académica de la Universidad del Norte, la salida de Estados Unidos es "muy grave". Es una ruptura que demuestra que el mundo ya no puede confiar en esa potencia mundial para desarrollar estrategias conjuntas a favor de la seguridad internacional.

La posición de la Casa Blanca "contribuye a una escalada del conflicto. Es muy grave porque el acuerdo nuclear había logrado mantener al margen a Irán, que podría generar algún desafío".

Un primer efecto de este retiro del pacto por parte de Estados Unidos está en "el Oriente Próximo, que puede volver a la inestabilidad, que tiene unos efectos políticos y de seguridad global que son bastante latentes", y como consecuencia impacta los precios internacionales del petróleo.

La politóloga recordó que Israel -por ejemplo- denuncia que "Irán ha efectuado bombardeos sobre sus posiciones en el alto del Golán, e Irán por su parte lo niega", al tiempo que Teherán inicia una ofensiva diplomática para salvar el pacto, y entre los países figura China, que para Irán es estratégico su apoyo en la actual coyuntura.

Corea del Norte por su parte en los últimos años viene consolidando sus relaciones con China, que tiene voz y voto en el Consejo de Seguridad, pero además es una potencia en el plano económico y militar.

Para Rodríguez, Estados Unidos con los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, busca poner en "la cuerda floja" a Corea del Norte, que los calificó como una verdadera provocación, a 20 días de la cumbre entre Trump y Kim Jong-un.

En su opinión -si los ejercicios continúan- el encuentro entre Trump y Kim se "viene abajo", independientemente de que Estados Unidos mantenga la fecha del 12 de junio, aunque aclaró que en "la diplomacia las cosas pueden cambiar muy rápidamente. Hay que esperar los canales oficiales".

La politóloga destacó varios elementos comunes entre los dos hechos: ruptura del pacto nuclear con Irán y los acercamientos con Corea del Norte, pero sin dejar la presión militar.

Un primer elemento es que Estados Unidos tiene una postura de fuerza frente a los dos casos y tanto con el pacto nuclear como con Corea del Norte, se aleja de los canales diplomáticos tradicionales, una característica de Trump en la Casa Blanca.

Sostuvo que en "el sistema internacional hay una preocupación en torno a la temática nuclear, porque Irán puede fortalecer su producción de uranio enriquecido, y Corea del Norte cuenta con ese arsenal, que es su caballito de batalla para defenderse de Estados Unidos y Corea del Sur".

La gran diferencia entre la Guerra Fría -dijo- y la actual coyuntura, es que "ahora no se tiene un mecanismo para contrarrestar esta situación de proliferación de armas nucleares", como lo ha advertido Naciones Unidas.