Como parte de las celebraciones por los 112 años del natalicio del periodista y escritor Mauricio Magdaleno, la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) presentó dos libros que permiten valorar la literatura del zacatecano en un contexto cronológico y estético.

“Teatro de ahora” (Dramatismo de México en silencio) y “Cuentos de la Revolución Mexicana” forman parte del trabajo literario de la primera etapa del autor en la que aborda temas revolucionarias de manera crítica y muestra dos de sus facetas: la de dramaturgo y cuentista.

La primera obra es producto de seis años de trabajo de Marcela Magdaleno, nieta del escritor, quien transcribió las obras letra por letra, buscó la edición y sumó a especialistas en su estudio previo. Relata una filosofía de teatro político que rompió paradigmas.

En tanto “Cuentos de la Revolución Mexicana” es una colección de cinco cuentos escritos por Magdaleno entre 1932 y 1945 en los que expone la originalidad del autor y la fuerza expresiva de la que posteriormente hizo uso en su trabajo como guionista de cine.

En la presentación editorial, en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes, participaron el ensayista y narrador Conrado J. Arranz y Marcela Magdaleno, escritora y estudiosa literaria; el editor Federico de la Vega; Rosario Magdaleno, hija del homenajeado; el dramaturgo, investigador y crítico de teatro Alejandro Ostoa y la escritora Liliana Pedroza como moderadora.

Conrado J. Arranz destacó el múltiple legado del escritor, quien trabajó en distintos géneros literarios como el cuento, la novela, el teatro, el ensayo y el periodismo, recorriendo prácticamente todo el universo artístico de su momento.

“Se puede leer la cultura en México a partir de su obra. Una mirada muy sensible a todo lo que estaba ocurriendo en la época”, agregó en un comunicado el también crítico de teatro.

Mauricio Magdaleno participó en la campaña de José Vasconcelos por la Presidencia para después estudiar el doctorado en la Universidad Central de Madrid, en 1932 y 1933. Regresó a México e impartió clases de historia y de literatura al tiempo que desempeñaba distintos cargos públicos y políticos.

El miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y del Patronato del Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana también fue autor de guiones para cine y colaborador en revistas nacionales y extranjeras.