El principal índice de la Bolsa de Sao Paulo, el Bovespa, cerró hoy con una pérdida de dos mil 915.02 puntos (3.37 por ciento) y se situó en 83 mil 621.95 unidades, su mayor caída desde el 18 de mayo de 2017, mientras la moneda brasileña, el real, se depreció a su menor nivel en dos años.

El mercado bursátil, que llegó a caer 3.65 por ciento durante la jornada, fue arrastrado por la petrolera Petrobras (que registró pérdidas de 4.49 y 5.26 por ciento en sus acciones preferenciales y ordinarias, respectivamente) y la baja en los índices bancarios. 

Asimismo, el real cruzó una nueva frontera y se ubicó en 3.7 unidades por dólar, a pesar de que el Banco Central de Brasil decidió la víspera mantener sin cambios los tipos de interés (6.5 por ciento), para tratar de contener la depreciación registrada desde hace alrededor de un mes.

Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la tendencia alcista del dólar, el débil desempeño de la economía de Brasil y, en especial, la incertidumbre por los comicios presidenciales de octubre, donde no está claro cuál será el escenario con Luiz Inacio Lula da Silva encarcelado, afectan al parqué brasileño, según analistas.