La Fiscalía brasileña denunció a 11 personas por formar una organización criminal y promover al Estado Islámico (EI) dentro de las fronteras del gigante sudamericano, donde el grupo intentó reclutar personas para posibles atentados.

El Ministerio Público del estado brasileño de Goias denunció en abril a un grupo de personas que participaban en foros de Internet con nombres como “Una bala en la cabeza de todo apóstata” en los que, según la Fiscalía, “varios reclutadores yihaidistas” operaban.

Las autoridades hallaron conversaciones entre dos miembros en la que evocaban la posibilidad de organizar una explosión de un vehículo con tanques de gas, y otra en la que se sugería un atentado durante el Carnaval de Río de Janeiro, uno de los eventos más multitudinarios del año en la ciudad.

Las investigaciones comenzaron en 2016, según la Fiscalía, que recibió información de España de que había grupos en redes sociales de sospechosos con números de teléfono brasileños.

La información de la Fiscalía, publicada este jueves, señala que algunos de los denunciados admitieron a la policía que mantenían vínculos con simpatizantes del EI en Turquía, Siria, Libia y Brasil.

Solo uno de los denunciados está detenido en una cárcel de Campo Grande, la capital del estado de Mato Grosso do Sul, en el centro del país.

A diferencia de Estados Unidos, países europeos como España, Francia o Alemania, y asiáticos como Indonesia, el terrorismo yihaidista no proliferó en Brasil, donde sin embargo, sí hubo detenciones en vísperas de los Juegos Olímpicos de 2014.

En julio de 2016 el gobierno brasileño detuvo a una docena de personas que según las fuerzas de seguridad integraban una “célula amateur” que planeaba ataques durante el evento.

Los arrestos de los sospechosos, todos de nacionalidad brasileña, se llevaron a cabo en una decena de estados brasileños y fueron realizados después de que Estados Unidos enviara información a Brasil sobre los supuestos planes de acometer un ataque durante los Juegos.