Ante el maltrato, bajos salarios y abusos de menores de edad que se incorporan a las labores domesticas, la senadora Yolanda de la Torre propuso reformar la Ley Federal del Trabajo, a fin de prohibir la contratación de niños y adolescentes en esa actividad.

Expuso que, de acuerdo con especialistas, el trabajo doméstico es infravalorado e invisible, y es llevado a cabo principalmente por ese sector de la población; en muchos de los casos por mujeres migrantes o que forman parte de comunidades desfavorecidas, vulnerables a la discriminación, así como de otros abusos a sus derechos humanos.

En su informe de 2013, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indica que el trabajo infantil doméstico afecta a unos 10.5 millones de menores en el mundo, quienes se emplean como trabajadores domésticos en los hogares de otras personas en condiciones peligrosas y en algunos casos análogas a la esclavitud.

De éstos, añade, 6.5 millones tienen entre 5 y 15 años; más de 71 por ciento son niñas que trabajan en hogares de terceros o de un empleador, realizando tareas como limpiar, planchar, cocinar, jardinería, recolectar agua, cuidar de otros menores de edad o de personas adultas mayores.

Además, son vulnerables a la violencia física, psicológica y sexual, sumado a que están expuestas a condiciones de trabajo abusivas; con frecuencia están aisladas de sus familias, ocultas a la mirada pública y ligadas a ser dependientes de sus patrones, menciona.

La senadora De la Torre dijo que el propósito de la iniciativa es reforzar, en el capítulo referente a “trabajadores domésticos” de la LFT, el reconocimiento de los derechos humanos de los menores de edad y eliminar los estereotipos arraigados a esa actividad, la cual se da en el ámbito privado, donde ocurren situaciones de abuso y no son garantizados sus derechos laborales.