Varias universidades chilenas fueron ocupadas por sus estudiantes en una movilización de carácter nacional, que busca poner el tema de la violencia de género en el debate de la opinión pública y las autoridades.

Al menos 17 casas de estudios del país se encuentran con algunas de sus facultades tomadas por sus alumnos o en paro, a la espera de que el gobierno y los partidos políticos se manifiesten sobre una ley de violencia de género.

La legislación, según las manifestantes, debería tipificar la violencia intrafamiliar, el abuso y el acoso sexual, e incluir acompañamiento y apoyo psicológico para las víctimas.

Además, piden modificar el currículum escolar y universitario para que la educación deje de ser "sexista" y sea "feminista y disidente", y terminar con los colegios y liceos exclusivos para hombres o mujeres.

El movimiento estudiantil comenzó con la toma de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile el 27 de abril pasado, tras una acumulación de denuncias de acoso y abuso sexual contra mujeres al interior de esa casa de estudios.

En particular, los estudiantes reclamaron por la demora en la toma de decisiones en el caso del profesor de Derecho Administrativo Carlos Carmona, quien tiene una denuncia por acoso sexual y laboral, y exigen un nuevo protocolo para enfrentar estos casos.

Una estudiante de la Facultad de Derecho realizó hace varios meses una denuncia por acoso sexual y laboral contra Carmona, expresidente del Tribunal Constitucional, quien fue suspendido de sus actividades académicas por tres meses.

Un sumario interno descartó cualquier tipo de acoso por parte del docente y recomendó una sanción por "vulneración a la probidad administrativa", pese a lo cual las estudiantes de Derecho exigen la expulsión de Carmona de la universidad.

Las estudiantes universitarias chilenas creen que la actual institucionalidad está "completamente rebasada" porque no es capaz de dar soluciones reales a los problemas que enfrentan día a día las mujeres de este país en materia de acoso, abuso y discriminación.

Denunciaron que todos los días viven una "opresión en todas las esferas de nuestra sociedad", además de una violencia que es un "fenómeno estructural" que se enmarca en un "sistema patriarcal".

Por otra parte, 120 alumnas de la carrera de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile denunciaron en una carta pública tratos machistas de académicos hacia las estudiantes.

Colocaron como ejemplo los dichos de un profesor de esa casa de estudios a una estudiante que llegó con un vestido escotado a rendir un examen: "¿Usted vino a dar una prueba oral o a que la ordeñen?".

También habrían escuchado a un docente de esa casa de estudios decir que "hay que exigirles más a las mujeres feas porque las lindas, aunque tontas, igual encuentran marido, pero fea y tonta no hay quién la aguante".

El presidente chileno Sebastián Piñera, en el marco del primer encuentro con la mesa de trabajo para un Desarrollo Integral, aseveró por su parte que "eliminar todo tipo de violencia contra nuestras mujeres es parte esencial".

Planteó que la agenda de desarrollo que impulsa su gobierno debe "igualar los derechos y las obligaciones entre hombres y mujeres, y además eliminar todo tipo de discriminación o de violencia contra nuestras mujeres, es parte esencial de lo que es un verdadero desarrollo integral".

La ministra secretaria general de gobierno, Cecilia Pérez, dijo en tanto que "acá lo que se está diciendo, y es una causa que la hacemos propia, que no es admisible en nuestro país ni en ningún lugar del mundo ni los abusos, ni las faltas de respeto, ni los menoscabos en contra de las mujeres".

Este miércoles cerca de 30 mil personas, en su mayoría mujeres, marcharon en esta capital para manifestarse a favor de sus derechos, algunas de las cuales llamaron la atención de los medios porque lo hicieron con sus senos al descubierto y porque se encargaron de evitar la violencia por parte de encapuchados.