Las personas que saben tocar instrumentos musicales o aprenden idiomas extranjeros tienen una mejor actividad cerebral que les hace más eficientes para resolver tareas con menor esfuerzo, lo cual además las ayudaría a frenar el deterioro cognitivo, concluyó un nuevo estudio.

Hace mucho tiempo que sabemos que los músicos y los bilingües tienen buena memoria de trabajo, generalmente son mejores para tener en cuenta cosas, recordar un número telefónico o realizar cálculos mentales, pero los investigadores no estaban seguros del por qué es así.

Ahora un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Toronto, Canadá, parece haber encontrado que la razón tiene que ver con la activación de diferentes redes neuronales en las áreas auditiva, motora y visual-espacial de la corteza cerebral.

Los científicos reclutaron a 41 participantes y los dividieron en tres grupos: músicos que sólo hablaban inglés, músicos bilingües y personas bilingües que no tocaban ningún instrumento musical, quienes tuvieron que resolver una tarea de memoria mientras se monitoreaba su actividad cerebral.

Los resultados mostraron que los cerebros de los músicos bilingües eran mucho más eficientes, pues activaban diferentes redes neuronales y mostraban menos actividad cerebral que las personas que sólo hablaban un idioma y que aquellas que no tenían entrenamiento musical.

“Esencialmente, los cerebros músico-bilingües utilizan menos recursos para resolver una tarea y lograr el mismo rendimiento”, destaca el equipo científico del Instituto de Investigación Rotman, de la Universidad de Toronto, en un artículo publicado este jueves en la revista Annals of the New York Academy of Sciences.

Estos hallazgos muestran que los músicos bilingües requieren menos esfuerzo para realizar una misma tarea, lo cual también “podría protegerlos contra el deterioro cognitivo y retrasar la aparición de la demencia”, afirma el doctor Claude Alain, investigador principal.

“Nuestros resultados también demostraron que las experiencias de una persona, ya sea aprendiendo a tocar un instrumento musical u otro idioma, pueden determinar cómo funciona el cerebro y qué redes se utilizan”, puntualiza.

A los músicos les fue mejor en una prueba de recordar diferentes sonidos, lo que así se esperaba, mientras que a los bilingües les fue tan bien como a los monolingües pero con menos esfuerzo; en tanto que en pruebas de ubicación bilingües y músicos tuvieron mejor desempeño que los no músicos monolingües.

“Las personas que hablan dos idiomas pueden tardar más en procesar los sonidos, ya que la información se ejecuta en dos bibliotecas de idiomas en lugar de solo una”, dice el doctor Alain.

Explica que durante las pruebas los cerebros de los bilingües mostraron mayores signos de activación en las áreas que son conocidas por la comprensión del habla.

Aprender a tocar un instrumento y un nuevo idioma tiene efectos extraordinarios en el cerebro, ya que se han observado aumentos en la materia gris (tamaño y número de células nerviosas) en las áreas auditiva, motora y visual-espacial de la corteza cerebral, precisa.

Esto no parece depender de la edad, debido a que las personas mayores que aprenden un nuevo idioma tienden a tener materia blanca mejor conservada en sus cerebros. “Así que no importa la edad que tenga, nunca es demasiado viejo para aprender un nuevo idioma o un nuevo instrumento”, concluye.