Un alto funcionario del Vaticano destacó que el Papa Francisco “está haciendo historia” al convocar a todos los obispos de Chile para afrontar, a fondo, el problema de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes contra menores en el país.

“Estamos ante un momento muy particular de la Iglesia universal, no solo para Chile. Esto que ha ocurrido aquí no es normal, convocar excepcionalmente a todo un episcopado”, señaló Jordi Bertomeu, funcionario de la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede.

En declaraciones a los medios, el sacerdote español consideró que se puede esperar “alguna medida o conclusión importante” por parte del pontífice, tras las reuniones privadas que ha sostenido con los pastores chilenos en los últimos días.

La tarde de este jueves se verificó el último de cuatro encuentros extraordinarios encabezados por Jorge Mario Bergoglio con 34 obispos de Chile, para encontrar soluciones a los “abusos de poder, de conciencia y sexuales” que se verificaron en la Iglesia de ese país en los últimos años.

Las entrevistas, que tuvieron lugar en una sala del complejo Aula Pablo VI del Vaticano, comenzaron el 15 de mayo y concluyeron la tarde de este día.

“El caso de Chile es excepcional, venir 34 obispos a ver el santo padre no ocurre todos los días. La Iglesia de Chile necesita pasar página y también Chile”, añadió Bertoneu, quien ha asistido a las citas estrictamente confidenciales.

El clérigo fue una de las piezas claves necesarias para desentrañar la verdad sobre los abusos sexuales en la Iglesia chilena. En febrero pasado, él y el arzobispo maltés Charles Scicluna realizaron una “misión especial” a nombre del líder católico para hallar la verdad.

Esto luego que, en enero, el Papa cayó en cuenta que podía estar equivocado al defender al obispo de Osorno, Juan Barros, por considerarlo inocente de encubrimiento de los abusos sexuales cometidos por el sacerdote Fernando Karadima, condenado en 2011 por el Vaticano como abusador de menores.

Tas recibir un informe de más de dos mil páginas redactado por Scicluna, Francisco confirmó sus sospechas, escribió una carta pidiendo perdón por las “graves equivocaciones” cometidas, reveló haber sido malinformado y convocó a todos los obispos chilenos para iniciar un proceso de purificación y renovación.

Por su parte, el vocero del episcopado chileno Fernando Ramos reconoció que tanto los obispos como el Papa “están adoloridos” y anticipó que este viernes podrían darse a conocer las conclusiones de los encuentros privados.