El hombre que fue una de las figuras más respetables de la intelectualidad de la época de la revolución mexicana, Juan Sánchez Azcona, es recordado a 80 años de su deceso ocurrido el 18 de mayo de 1938, en la Ciudad de México.

Desde pequeño manifestó sus inquietudes por el periodismo, pues a los ocho años de edad fundó su primer periódico, "El tipo", hecho totalmente a mano.

Su padre lo llevó a estudiar al extranjero, en Alemania se graduó de licenciado en Filosofía y Letras; en 1892 fue a Francia, donde realizó estudios de ciencias sociales y políticas en la Universidad de la Sorbona.

En la capital de Francia fue su compañero de estudio y bohemia Francisco I. Madero, así lo apuntó el sitio bicentenario.gob.

Ignacio Manuel Altamirano, uno de los luchadores liberales más famosos de la época, quien estaba como cónsul de México en París, fue el tutor o guía de andanzas por Europa de Sánchez Azcona y Madero.

En 1908, convertido en periodista de combate, fundó un diario de guerra: "México Nuevo", que pronto se distinguió como una tribuna de la oposición.

Sánchez Azcona además de ser mentor de aquellas voluntades decididas a luchar por la redención del pueblo mexicano, participó activamente en la redacción del Plan de San Luis, documento que desconocía al entonces presidente Porfirio Díaz.

En agosto de 1914 estuvo como representante de la Revolución en España, nación a donde regresó en 1920 con el carácter de embajador.

Había sido además uno de los diputados renovadores de la XXVI Legislatura, que en 1914 fue disuelta y encarcelada por Victoriano Huerta; también fue secretario de Relaciones Exteriores, por poco tiempo, a la caída de Venustiano Carranza.

En 1917 fue electo senador por el Distrito Federal; posteriormente fue nombrado Ministro Plenipotenciario (Embajador) de México en España, Francia, Alemania y otros países, y en 1920 participó en la Liga Democrática que apoyó a Pablo González como candidato.

Sánchez Azcona siempre se mantuvo en la línea que trazara desde su juventud: el antirreeleccionismo irreductible.

Fue miembro distinguido de la Academia de Artes y Ciencias de San Carlos de Nápoles, en Italia, y de la Real Academia Hispano-Americana de Ciencias y Artes de Cádiz, en España, así lo informó el sitio filosofiamexicana.org.

Entre las distinciones de que fue objeto en el extranjero destaca la que recibió del rey Alfonso XIII de España, consistente en una placa y venera al mérito.

Este hombre de una vida tan activa y fecunda murió casi olvidado el 18 de mayo de 1938 en la capital de la República Mexicana, en la mayor pobreza sinónimo de su honradez y servicio a la patria sin otro interés.